
Cancún, Quintana Roo. Alrededor de 200 empleados de poderosas cadenas hoteleras de Cancún se manifestaron ayer para que las autoridades intervengan para hacer valer sus derechos laborales. Es una muestra más de que la prosperidad no ha sido ni seguirá siendo compartida.
De acuerdo al reporte de los trabajadores, en algunos casos la utilidad anual fue de 40 pesos, en otros, en ceros; a esto se suma a la práctica de “cobrar” a los huéspedes por anticipado las propinas que, también reportaron, nunca llegan a los trabajadores.
Denuncias
Entre los hoteles figuran a la cabeza Paradissus Cancún, Moon Palace, Coral Turquesa, Grand Residences Riviera Cancún, también el Hotel Bahía Príncipe de Tulum y, en Playa del Carmen, los hoteles: Paradisus Meliá y el hotel Reclutalento Thompson PDC, Azul Five, el Hotel B Cozumel y Grand park royal Cozumel.
En redes sociales fueron también mencionados los hoteles de lujo Ritz Carlton y unidades de la cadena Iberostar.
La Asociación de Hoteles viene acusando la falta de trabajadores, por lo que estarían dispuestos a contratar migrantes, anunciaron.
Una de las principales causas de la falta de mano de obra es la pauperización del empleo, los efectos de la pandemia y los problemas que presenta la movilidad para llegar a los puestos de trabajo. Es decir, la precarización al límite de la operatividad de algunos hoteles, que obtuvieron ganancias millonarias con récord de turistas el año pasado.
El Aeropuerto Internacional de Cancún recibió poco más de 30 millones de pasajeros y Cancún tuvo alrededor de 7 millones de turistas, que dejó atrás rápidamente la pandemia para normalizar y superar sus números, cuyas ganancias pasan de largo a los trabajadores.