
Cancún, Quintana Roo. El llamado “Borgismo residual” ha encontrado espacios (al parecer inamovibles) en el gobierno y sus coletazos siguen hasta hoy.
Nos dicen que el magistrado presidente, Heyden Cebada, se encontró, apenas llegando, de cara con el influyentismo y la corrupción que ha caracterizado al sistema judicial, donde hay magistrados que dobletean y secretarias que modifican sentencias.
Información que llega a la Cueva del Jaguar revela que una secretaria de acuerdos, de la Novena Sala del Tribunal Superior de Justicia de Quintana Roo, que preside el magistrado Carlos Lima Carvajal (titular del Registro Público en la época de Borge) habría pretendido modificar una sentencia de primera instancia, a cambio de una importante suma de dinero, pero fue detenida al momento consumarse el cohecho.
La versión, confirmada por una fuente cercana, dice que la víctima del intento de cohecho conocía al ahora presidente del tribunal quien, al escuchar de viva voz la versión de los hechos, no daba cuenta de lo que sucedía.
En plan fue seguirle el juego a la secretaria para llegar al hecho en flagrancia.
Y al ser entregado el monto solicitado para modificar la sentencia, esta empleada habría sido detenida, aunque no ha trascendido su nombre.
Cebada mandó un duro mensaje sobre el combate a la corrupción, aunque la situación no deja más que evidencia de cómo está la justicia en Quintana Roo, donde el uso y costumbre es que la justicia llega para quienes pueden pagarla.