La inflación en el país se ubicó en 4.44 por ciento anual en la primera mitad de diciembre, con lo que ligaron tres quincenas consecutivas desacelerándose, y los analistas prevén que continuará con una tendencia gradual a la baja.
Lo anterior, se dio a pesar de que el índice subyacente interrumpió su trayectoria a la baja, ya que subió 3.62 por ciento anual, desde el 3.57 por ciento reportado en la quincena previa, de acuerdo con los registros del INEGI.
En su interior, las mercancías marcaron una tasa anual de 2.44 por ciento, por arriba del 2.32 por ciento de la quincena previa, por encima de lo esperado, mientras que los servicios terminaron la primera mitad de diciembre en un nivel de 4.88 por ciento, lo que representó una desaceleración desde el 4.95 por ciento reportado al cierre de noviembre.
Por su parte, la inflación no subyacente se moderó a 7.0 por ciento anual, principalmente por un menor avance en los precios de las frutas y verduras, de 8.68 por ciento, luego de que en las tres quincenas previas habían mostrado crecimientos en doble dígito.
En tanto, los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno subieron 5.11 por ciento, más que el 4.92 por ciento registrado en la segunda mitad de noviembre.
En la comparación quincenal de la inflación, reportó un aumento de 0.42 por ciento, luego de haber presentado una disminución de 0.12 por ciento en su lectura previa. Con información de El Financiero.
