La actual administración contrató, a corto plazo, 2 mil 647 millones de pesos, de los cuales, adeuda unos mil 511 millones a doce meses.
El gobierno de Quintana Roo, que encabeza Carlos Joaquín González, llevó a más de 22 mil millones de pesos la deuda pública a corto y largo plazo de Quintana Roo, de los cuales, alrededor de dos mil 500 millones de pesos fueron adquiridos en diferentes bancos, entre 2018 y 2019, ya en la presente administración.
De acuerdo al propio análisis de deuda de la Secretaría de Finanzas y Planeación, fueron contratados siete créditos entre 2018 y 2019, de los cuales, dos han sido pagados en su totalidad: uno de Banorte por 775 millones, y otro por 292 con HSBC.
Los otros préstamos corresponden a Banorte, aún impagos, por 200, 100, 150 y 450 millones de pesos; y uno por 680 millones de pesos con Multiva.
Restan pagarse de estos últimos, mil 511.250 millones de pesos y todos estos créditos corresponden a deuda a corto plazo, es decir, a 12 meses. Así, la deuda global a la fecha es por 20 millones 476.610.
Félix y Borge, los creadores de la mega-deuda
El grueso de la deuda pública a largo plazo del Estado, arrastra un pasivo de 19 millones 532 mil 698, de los cuales, sólo se han pagado casi 600 millones de pesos, en plazos que van después de la reestructura realizada por Juan Vergara, de los 240 a los 300 meses. Dichos pasivos fueron adquiridos desde Joaquín Hendriks, pasando por Félix González Canto y Roberto Borge Angulo.
De acuerdo a los decretos legislativos que figuran en el portal oficial del Congreso, en seis años de gobierno, González Canto solicitó, vía Congreso del Estado, 8 mil 518 millones de pesos, a los que se suman los empréstitos que arrastraba el estado (de alrededor de mil 500 millones); en el sexenio siguiente, Roberto Borge primeramente llevó a la deuda a los 13 mil millones de pesos y escaló a poco más de 19 mil millones de pesos.
