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Entrevista | “Esta cultura de tener una ganancia a pesar de todo tiene efectos negativos en las personas”: catedrático y escritor de Unicaribe


El doctor en filosofía, Víctor Cantero Flores, afirma que las acciones globales tienen impacto en su contexto más inmediato, pero también en el largo plazo en términos de tiempo y en espacio.

Por Luciano Núñez

Victor Cantero Flores es catedrático en la Universidad del Caribe, pero su recorrido formativo lo llevó lejos, a Reino Unido, donde obtuvo el grado de doctor en filosofía por la Universidad de Sheffield.

Previo a ello, se tituló como licenciado y maestro en filosofía por la UNAM, en México, y acaba de lanzar al ruedo su libro: Humanidades y Ciencias Sociales: de la teoría a la transformación, co-escrito junto a María del Pilar Jiménez Márquez.

Crítico y analítico, afirma que si el objetivo final de procesos de producción son simplemente las ganancias, sin evaluar las repercusiones éticas, sociales, “allí hay una dificultad”.

—¿Qué lo ha motivado para escribir este libro?

—Hay dos motivos: uno es acercar el trabajo de investigación de los profesores de la universidad al público en general y, segundo, pues promover que todas las teorías muy complicadas y muy abstractas que, a veces, puedan aplicarse y dar resultados concretos para transformar, modificar la realidad.

—¿Qué podemos ver a lo largo de los textos?

—Algunos de los trabajos de la teoría de la transformación y a la comprensión de problemas muy cotidianos.

—¿De qué teoría estamos hablando?, o si nos pudiera hablar de alguna que tenga correlato con la realidad.

—Sí, el marco general teórico es el desarrollo humano. Ese es el marco en el que cubre todos los artículos que forman parte de este libro. Y por teoría del desarrollo humano estamos pensando en teorías que nos hablan sobre el bienestar humano y en qué consiste el desarrollo humano. El objetivo era aterrizar toda esa teoría a problemáticas reales.

“La primera gran preocupación es sobre cuestiones como del futuro”

— ¿Cuáles son esas problemáticas que enfrenta la humanidad?

—Hay muchísimas, parecería que habría una lista casi infinita y cada día salen siempre más problemas, pero al menos el libro aborda algunas.

—¿Como cuáles?

—La primera gran preocupación es sobre cuestiones como del futuro, cuestiones éticas del futuro, qué es lo que podemos hacer hoy y que va a impactar a las futuras generaciones de manera positiva o negativa. Estamos hablando de inteligencia artificial, la supervivencia de la especie, la proliferación de armamento en el futuro, la sostenibilidad del planeta, pues hay ciertas prácticas que van destruyendo y dejan pocas posibilidades de desarrollo al futuro. Entonces, toda esa serie de problemáticas éticas de qué es lo que estamos haciendo hoy para el futuro.

—¿Cuáles serían algunas vías de salida? o si se quiere, recomendaciones para construir un mejor mundo y no destruirlo.

—Creo que una de las recomendaciones es trabajar fuertemente en una educación integral, una educación que muestre a los jóvenes, a las personas que están en estos procesos de educación, que sus acciones son globales, esto no es solo para mí, sino que tiene impacto en su contexto más inmediato, pero también en el largo plazo en términos de tiempo y en espacio, y que tengan esa conciencia de que, lo que haga yo ahora, va a impactar a mucha gente y a muchas generaciones del futuro.

—Es una toma de conciencia…

—Es como una recomendación trabajar esa conciencia, ese cultivo de esa conciencia global que todos tenemos. Y luego en el libro va a encontrar algunas recomendaciones, pues ya más prácticas, que tienen que ver con la economía, cuáles son los sistemas productivos que tenemos y cuáles van a ser las nuevas relaciones humanas que surgen.

“Los teléfonos generan problemas de aislamiento, pero también pueden tener otras ventajas educativas”

—Se habla hoy de mucho aislamiento, de la interacción con las redes sociales, con los teléfonos, con las plataformas. ¿Qué visión acerca de ese tema tiene el libro?

— El libro tiene un par de textos que abordan el tema de la tecnología educativa y, cómo estos teléfonos, junto a todas estas tecnologías que tenemos, generan problemas de aislamiento y no interactuó realmente con personas, pero también pueden tener otras ventajas educativas.

Entonces ahí el punto es tratar de encontrar un equilibrio en el uso de estas tecnologías y aceptar que están ahí y no se van a ir. Entonces tratar como de incorporarlas de una manera positiva y cosas instructiva para la formación de lazos sociales fuertes, que permitan la construcción, la cooperación, la colaboración.

—Vi en la síntesis del libro que hay una crítica al capitalismo. ¿Cómo está incidiendo el capitalismo es estos conceptos difíciles de entender?, porque se filtra en muchas de nuestras actividades humanas.

—La perspectiva desde el libro es en términos del tipo de cultura productiva y económica que genera el capitalismo y, básicamente, la idea es que casi cualquier cosa puede ser objeto de venta, compra en el mercado. Y, si el objetivo final de estos procesos de producción es simplemente la ganancia, la ganancia sin evaluar las repercusiones éticas, sociales que pueda tener, entonces allí hay una dificultad.

—¿Cómo contrarrestar eso?

—En los últimos capítulos del libro se aborda que hay una manera de contener ese tipo ese tipo de cultura productiva, destructiva con algunos marcos éticos y alguna especie de limitaciones que pueda imponerse para poder evitar esta destrucción del medio ambiente, de las relaciones sociales y, en general, de la conducta ética de las personas.

“Si sigues este camino de buscar la riqueza a toda costa, el primer afectado serías tú mismo”

—Da la sensación de que los mensajes de los medios de comunicación, en general, de las redes sociales, es obtener dinero y éxito a cualquier costo, ¿no? Por encima de todo. ¿Cómo revertir eso?

—Es muy difícil. Creo que una primera parte es como entender la magnitud de la dificultad. Esta cultura de tener una ganancia a pesar de todo tiene efectos negativos en las personas, al resto de las personas, pero también en uno mismo. Y la manera de poder combatirlo es tener conciencia del alcance de nuestras acciones. Ver qué efectos tiene, porque un poco es por ceguera de: yo quiero hacer esto, solamente me enfoco en mí mismo y no veo más allá de las consecuencias.

—Entender las consecuencias, sobre todo…

—Cuando uno puede ampliar ese horizonte, ya puede percatarse de que mis acciones no son inocentes, sino que pueden afectar a otras personas, especialmente a mí mismo, ese es como el punto que los artículos tratan como de destacar. O sea, tú si sigues este camino de destrucción, de buscar la riqueza a toda costa, el primer afectado serías tú mismo.

—¿Cómo se vería este reflejado en las personas?

—Vas a empezar a tener enemigos, aislarte, no tener relaciones personales con las personas que sean significativas o constructivas, y vas a destruir el mundo en el que estás viviendo. Entonces, eso es y para ti y para generaciones futuras. Entonces, esa conciencia puede tener un impacto en generar nuevas dinámicas productivas, nuevos sistemas económicos que sean más conscientes del impacto a la humanidad, el personal y a la humanidad en general.

“Los apoyos para la difusión de la ciencia y la cultura son escasos”

—En todo proceso hay prácticas destructivas…

—Sí, destructivas del medio ambiente o de las relaciones sociales, como las prácticas discriminatorias, como: yo soy mi grupito y tú eres un extranjero y tú no vales y esas son prácticas destructivas que aíslan. Lo que nosotros queremos proponer, el espíritu del libro, es buscar una transformación positiva que abra posibilidades. En vez de pensar a ver cómo yo y mi grupito nos hacemos ricos, entablar y lanzar lazos comunicantes con otros grupos y expandir las posibilidades de construcción, lo que yo puedo hacer en términos productivos, en términos de las ciencias, de las artes, etcétera, qué podemos construir. Y esa es un poco la idea de la transformación que construya.

—¿Qué significó haber terminado y plasmado este libro?

—Fue un gran esfuerzo, especialmente en México porque los apoyos para la difusión de la ciencia y la cultura son escasos y cuesta mucho trabajo sacar adelante las publicaciones y los libros. Y por otro lado también es la falta de lectura y, a veces, de interés del público en general de la lectura. Bien sabemos que México no es de los países más lectores. Se consume poca literatura, poca difusión de la ciencia.

-¿Dónde podemos conseguir este libro?

—Este libro lo pueden lo pueden conseguir aquí, en la Universidad del Caribe, pero también se distribuye a través de la editorial comunicación científica, este libro es público, hay una versión en línea que se puede acceder a través de la página de la editorial de comunicación científica y esa editorial lo ha estado distribuyendo en algunas librerías en México. En internet en la página de la editorial: Comunicación Científica y lo pueden encontrar.

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