Grupo Pirámide
El Grupo Ikon (Ikon Sinergia y Operación S.A de C.V) desarrolladora del condominio Zivalam, en Cancún, que incluye tanto casas como departamentos al fondo de avenida Huayacán, fue denunciada en Profeco por incumplimiento en los plazos de entrega, así como vicios ocultos que la empresa se negó a cubrir, ante la queja de las y los vecinos.

Uno de los denunciantes ante la autoridad federal manifestó que los balcones de los departamentos estaban con una inclinación deficiente, lo cual, genera anegamientos de agua en cada lluvia; así como filtraciones que, en algunos casos, fueron solucionadas y cubiertas por el seguro, en cambio, otras no, de acuerdo con los testimonios obtenidos.
Sin embargo, la incertidumbre mayor se centra ahora en la falta de entrega de espacios comunes que fueron prometidos en fase de ventas: el proyecto quedó prácticamente a la mitad y sin destino seguro. Fuentes aseguran que el desarrollo podría ser vendido a otro grupo empresarial ante la falta de liquidez. Muchos de los compradores de la “segunda etapa” están siendo reubicados o compensados, debido que la fecha de entrega, para 2027, no se cumplirá.
Quejas por el costo de mantenimiento: sin amenidades
Otra de las inconformidades se centra en el costo de la cuota de mantenimiento, que alcanza los 2 mil 500 pesos mensuales, cuando todavía el residencial no cuenta con todas las amenidades comprometidas en la fase de venta, como la cancha de pádel, como figuraba en el proyecto inicial.
Otro foco rojo está en el manejo de las finanzas, cuyos fondos administran los mismos empleados de Ikon, que no responden a los vecinos, sino a la misma empresa.
Lo cierto es que las casas y departamentos quedaron rodeados de lotes, algunos llenos de escombros, donde proliferan todo tipo de plagas.
En una solicitud por escrito realizada por los vecinos y entregada a la empresa, fechada en julio pasado, los propietarios se alertan sobre esta situación de incertidumbre: “Es crucial para los propietarios conocer el estatus de las áreas comunes, sus límites y la situación de copropiedad para salvaguardar nuestros derechos”, dice uno de los párrafos centrales.
¿Cómo seguirá el desarrollo?
Por lo pronto la empresa, en una medida desesperada, ha decido comenzar a vender los lotes, donde los nuevos dueños podrán construir, pero con sus propios recursos.
Por ahora, el panorama es incierto.