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Naderías Totales | Los riesgos de la marca Cancún ante la Nueva Normalidad

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Por Luciano Núñez

 

Para las grandes batallas, grandes estrategas. La dificultad es que este “enemigo” es prácticamente invisible. Sin embargo, son muy visibles sus efectos en la economía y, sobre todo, en el turismo, la vocación de Estado de Quintana Roo.

La pregunta que nos hacemos todos: ¿cuándo abrirá sus puertas Cancún, el destino más importante de México? ¿Qué pasaría si hay apertura y regresan los contagios afectando a turistas? Construir más hoteles en la Nueva Normalidad, ¿tiene alguna lógica si todavía no se sabe cómo funcionará esta industria? ¿Cómo responderán los mercados?

Todavía no…

Seguramente usted vio películas de guerra medieval y recordará que, ante la brutal embestida del campo rival, hay un hombre que se queda estático, la mirada fija, esperando el momento de dar la orden de atacar, mientras los demás quieren salir directo al choque; pero el líder únicamente lo hará cuando la estrategia haya cumplido su trazo.

Dio la sensación la semana pasada de que existen severas presiones sobre todo de las aerolíneas, algunas ya en quiebra, por ejemplo para abrir los mercados.

El problema: no hay quienes quieran volar más allá de sus fronteras. Mientras el presidente Andrés Manuel López Obrador dice que vamos bien, tres días consecutivos de la semana pasada en Cancún hubo picos de contagios y muertes.

Es notorio que hubo un relajamiento que se tradujo en pocos días en aumento en las cifras letales y de contagio. En ese sentido, el castigo del virus se hace presente con puntualidad a los pocos días: no perdona. Incluso, se han dado picos más altos que el denominado “pico” del 30 de abril y 2 de mayo.

Si algo ha demostrado la pandemia es que, a grandes batallas, sólo puede la mano del Estado. Que este modelo que se agota, había dejado amplias responsabilidades al sector privado, como la salud, que han tenido un lento y a veces agresivo retroceso en América Latina.

A merced de Dios

En México, el turismo ha quedado a merced de Dios: necesita de ingentes inyecciones de dinero para poder subsistir y poder proyectarse. Algo que el gobierno federal al parecer no hará, y menos el sector privado: lo que hemos visto es que la solidaridad no es la moneda con que se devuelve a los empleados la riqueza generada a las grandes cadenas.

Sin dudas es un momento muy complejo para el Estado, que también paga el pecado de años de no invertir en otros sectores y depender sólo de una actividad. Así lo ha demostrado la historia con países que se dedicaban a monocultivos.

El turismo genera en Italia el 13 por ciento de su PIB y la Covid-19 provocará elevadísimos daños al sector. Pero allá el gobierno ha aprobado en su último decreto ayudas por valor de unos 4 mil millones de euros para sostener el mercado, “que será sustancialmente de carácter interno este verano”, según dice El País.

Alemania se hará cargo de la carga de empleados, 9 mil euros para negocios con hasta cinco trabajadores y 15 mil euros para los de hasta 10 empleados. Francia invertirá 18 mil millones, con mil 300 millones de inversión pública directa. Y en Reino Unido han confirmado que será prácticamente imposible veranear en el extranjero.

México ya ha evidenciado que no hará tal inversión en este sector que genera el  8 por ciento del PIB, y lo que sí preocupa es que el mercado Europeo de apoyo al estadounidense, que representa el mayoritario, cercano al 50 por ciento del total, quienes no están dispuestos a viajar aún.

Ahora, ¿están los hoteleros dispuestos a correr con los sueldos del personal y la inversión que requiere la “nueva normalidad” en cuanto a medidas de sanitización? Algunos han dicho que quieren abrir, pero un vasto sector ha dicho que no.

¿Podrá México jugar así el pellejo de unas las marcas insignias del turismo de México?

Playa Delfines. Foto: Alfredo Maya

Un documento de la Secretaría de Turismo del sexenio pasado revelaba que la marca Cancún era de las más conocidas más conocidas en el mundo junto a Corona, Bimbo y Cemex.

Si los gobiernos Federal y Estatal no asisten, ¿podrá Cancún seguir siendo, en la nueva normalidad, la potencia turística que fue; es decir, sostener sus marcas en medio de una brutal tendencia al mercado interno?

La nueva normalidad turística dice, hasta ahora, que los países están invirtiendo en turismo interno por estas temporadas sin vacuna a la vista.

Una encuesta dada a conocer por el gobernador, Carlos Joaquín, afirma que el 14 por ciento del mercado estadounidense está dispuesto a viajar, pero la pregunta es si los hoteleros están dispuestos a abrir sin perder.

¿Vale la pena arriesgar la marca más importante de México en medio de “picos” de contagios y muertes? Volvamos al párrafo inicial.

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* Es técnico en Periodismo y licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Catamarca, Argentina. Postgrado de Opinión Pública por FLACSO y diplomado de géneros periodísticos en La Salle, Cancún.

Trabajó en medios de comunicación de Argentina y México y publicó los libros Voces que Vuelven y Tan Lejos y Otra Vez en Casa.

Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún.

Actualmente director general de Grupo Pirámide.

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