La presidenta Claudia Sheinbaum tuvo el mismo destino que su antecesor. El Congreso de Perú aprobó declararla persona non grata.
El motivo de esta determinación fue la “inaceptable injerencia en asuntos internos del Perú”, tras haber otorgado asilo político a la exprimera ministra Betssy Chávez, enjuiciada por su presunta participación en el intento de golpe de Estado encabezado por Pedro Castillo en 2022.
La declaración también señala una ofensa al sistema democrático peruano, debido a las críticas que Sheinbaum dirigió a los mandatarios que sucedieron a Castillo.
El presidente encargado del Congreso, Fernando Rospigliosi, informó a medios locales que las declaraciones de la mandataria mexicana constituyen una clara injerencia. “Desprestigian a la nación peruana”, afirmó, al señalar además que el reciente asilo otorgado a Chávez, procesada por un “delito común”, refuerza esa posición.
El término significa literalmente persona no bienvenida. En el derecho internacional, se refiere a una declaración formal mediante la cual un Estado notifica a otro que un diplomático o representante extranjero ya no resulta aceptable en su territorio y debe abandonarlo.
Este mecanismo se encuentra en el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, que establece que cualquier Estado puede declarar persona non grata a un miembro del personal diplomático “en cualquier momento y sin tener que exponer los motivos de su decisión”.
La Convención de Viena regula principalmente diplomáticos acreditados y no específicamente jefes de Estados en funciones, por ello la declaración de Claudia Sheinbaum se relaciona con implicaciones diplomáticas y simbólicas. Con información de El Financiero.
