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Inseguridad | Regresan a Quintana Roo las extorsiones telefónicas con datos de Hacienda

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Por Abraham Gorostieta

 

Chetumal, Quintana Roo.- Varios meses atrás, un grupo de empresarios de Chetumal habían denunciado que se hacían extorsiones telefónicas con datos exactos que «sólo podían provenir de la Secretaría de Hacienda» pues los malhechores sabían cada movimiento financiero que las víctimas realizaban.

Las denuncias se hicieron públicas y el secretario de Seguridad Pública, Alberto Capella reaccionó. Por algunos meses se detuvieron pero este mes de enero han arrancado de nuevo con un elemento que se agrega: llaman a nombre de «Mayra Lezama».

Varios empresarios de Cancún así como periodistas han reportado en privado que familiares suyos o ellos mismos han recibido llamadas de extorsión en donde les dan santo y seña de sus direcciones privadas, de sus empresas, de las escuelas de sus hijos, de todo.

Expertos en el delito de extorsión han estudiado como es que los delincuentes, a través de la conversación telefónica van adquiriendo datos de la víctima, pero en el caso de Quintana Roo, son los propios extorsionadores los que dan todos los datos exactos, infundiendo con ello, terror y pánico en los ciudadanos. Las víctimas acusan que sólo puede haber una explicación a tan detallada información: Hacienda de Quintana Roo.

 

Este es el número con el que los extorsionadores llaman en Cancún.

 

Extorsión telefónica en todo México

 

En su artículo de hoy publicado en el diario Reforma, la doctora Denise Dresser denunció como su madre de 83 años fue extorsionada «[…] diciéndole que yo había sido secuestrada».

En su texto, titulado Un crimen más, la politóloga narra que a media noche, su madre recibió una llamada amenazándola con asesinar a la periodista, “si no seguía instrucciones precisas, lo cual hizo sin chistar, pensando en las veces que me habían amenazado”.

“Salió de casa en pijama y pantuflas, manejó a donde le indicaron, dejó el carro en una esquina con las llaves puestas, ingresó a un hotel en Tlalpan y ahí pasó la noche en vela, recibiendo llamadas amenazantes cada hora, esperando la siguiente indicación. Cayó en la trampa que le tendieron con mucha habilidad y mucha información”, detalló la escritora.

La periodista contó esta misma mala experiencia a un grupo de WhatsApp de sus amigas y se llevó una sorpresa que la dejó petrificada: varias de las integrantes del grupo revelaron que sus familiares habían sufrido lo mismo. “Me enteré de casos similares: extorsión intentada o extorsión lograda, y como tantos más, quedan impunes. Las víctimas viven al acecho, preocupadas por sus padres, pidiéndoles que ya no contesten el teléfono o lo cambien, comunicándose por otras vías, normalizando la anormalidad”, lamentó en su texto.

En su columna de El Universal, el periodista Héctor de Mauleón reveló detalles de la historia de la doctora Dresser: su madre fue guiada -por teléfono- por los supuestos secuestradores hasta el hotel Fiesta Americana, en la Ciudad de México. Además, le ordenaron que dejara su automóvil -que le robaron- a dos cuadras de distancia, con las llaves pegadas.

“Le llamaron para decirle que tenía intervenido su celular y también el teléfono del hotel. Le dijeron que tenían sus números de cuenta de ahorro e inversión, y le exigieron 250 mil pesos para no asesinar a su hija”, narra el también escritor.

De Mauleón dio a conocer que varias de las mujeres del grupo de WhatsApp de Dresser, que también han sido víctimas de este tipo de extorsión, se encuentra la dramaturga Sabina Berman o la periodista Gabriela Warkentin, quien en el mismo grupo relató que en las últimas cuatro semanas sus padres han recibido “una impresionante” cantidad de llamadas en las que les informan que sus hijos acaban de ser secuestrados.