-Causó alarma tanto en redes sociales como en la opinión pública el caso de presuntas violaciones múltiples, a través de sometimiento por drogas. Al menos existen cuatro testimonios.
«Todas y todos coinciden en estos “blackouts”, en estos flashazos, en no me acuerdo y no me acuerdo y no me había pasado», explica la abogada Araceli Andrade.
Grupo Pirámide
En enero de 2024 Paula conoce a Juan Daniel. Ambos estudiaban la misma maestría de Ciencias del Agua, en Cancún. Ella es originaria de la Ciudad de México y él, de Tabasco. En agosto de ese mismo año, por la cercanía y amistad, se muda a la misma casa en la que Paula tenía otros compañeros de cuarto.
En apariencia, existía una gran amistad entre ellos: Ella se sentía cuidada y segura con Juan Daniel, quien decía ser «gay». Pero esto se rompió cuando el 4 de febrero, en una boda familiar, en Tabasco, ebrio le envía imágenes de ella y de otras mujeres desnudas.
En ese momento, sólo quiso huir de ahí. Inventó una excusa y regresó con su familia a la Ciudad de México. En principio no quería denunciar, pero luego se armó de valor y lo denunció ante la Fiscalía General del Estado de Quintana Roo.
En entrevista, Araceli Andrade Tolama, abogada con 20 años de experiencia en atender a víctimas de violencia, tanto hombres, mujeres, niños, niñas y adolescentes, explica que acompaña a Paula en este proceso legal contra Juan Daniel. Él fue detenido el 17 de febrero en el Aeropuerto Internacional de Cancún al regresar de Tabasco.
Y el 20 del mismo mes, fue vinculado a proceso durante la audiencia realizada en los Juzgados Orales Penales de Cancún. El delito que se le imputa por el caso de Paula es violación y los que surjan durante la investigación. Ahí tras la rejilla de interrogatorios, Juan Daniel ya no era la persona encantadora que mostró a amigas, compañeros y familiares de las víctimas, sino que mostró su verdadera personalidad: Un persona inteligente, que planeaba cada paso que daba.
«Era cuestión de tiempo»
– Juan Daniel ¿qué edad tiene?
-27 años. La pena máxima en esta circunstancia es de 50 años. De un solo caso. O sea, hasta 50 años. Pero la mínima es de 30. Entonces, estamos hablando de que todo el mundo tenemos que enfrentar las consecuencias de nuestros actos y este es un acto muy premeditado. Estas mujeres y hombres eran víctimas desde antes, sin saberlo. No fue algo circunstancial.
Todo era planeado, porque de hecho esta persona lo que hacía era primero conseguir el Rohypnol, digo a través de Telegram, conseguía estas drogas y solamente drogando a sus víctimas es como conseguía esto. Y lo hacía casi de inmediato que las conocía.
Toda esta planeación hace que te des cuenta que ya eras víctima desde antes sin saberlo. Era cuestión de tiempo. Ya te había puesto el ojo, ya lo había deseado, ya lo había planeado, hizo todos los pasos, los ejecutó ¿para llegar a qué?, a que fueras víctima.
Entonces, es una indefensión, es una traición, es una vulnerabilidad que tú no sabías que tenías hasta que te enteras que sucedió. Y ¿cómo te enteras? Por medio de un video que él guarda. Ahora, ¿por qué guardaba él tantos videos, tantas fotos?
-¿Tenía cámaras ocultas?
-Él tenía la cámara oculta; en algunos (casos) son (tomadas las imágenes) con su celular, en otros con cámaras ocultas. Tenía cámaras en llaveros, tenía dispositivos, varios dispositivos de grabación para disimularlo. Entonces es una persona que lo hizo planeándolo mucho.
–¿Tiene idea de desde hace cuánto que lo hacía?
-Con exactitud no. Todavía no, porque las investigaciones apenas están avanzando. Pero en las imágenes que tiene, que él mismo le comparte a Paula, en este error que comete, Paula se identifica, a amigas de él, a quienes él considera sus mejores amigas con anterioridad y hasta exnovias de él. En cuanto se desarrolle el tema de la extracción de (las imágenes) de todos los dispositivos, de todo lo que encontramos, porque encontraron mucho, lo sabremos.
Él almacenaba todo. Entonces, nos preguntábamos también, ¿para qué tenía tantos grupos de WhatsApp? ¿Por qué almacenaba tanto? ¿Por qué sí le importaba poner la cara de las muchachas en las cámaras? Incluso salía él. Entonces, él mismo se asomaba en la cámara. Está muy evidente. Que era él y que era ella, o sea, está identificando a las personas.
Posible producción y venta de pornografía
Presumimos porque también se le encontró una cuenta de PayPal muy oculta. Se presume que producía pornografía y la vendía.
O sea, que esto sin duda es algo de él muy personal, pero encontró la forma de comercializarlo y sacarle dinero. Eso también es parte de las investigaciones, es parte de la vertiente: La producción, almacenamiento, venta y distribución de pornografía.
Entonces, realmente esto es como una punta del iceberg de una persona que actuaba de esta forma. Y te digo con tanta premeditación que por eso, y sin tener ningún tipo de escrúpulo para traicionar a incluso a quien le abría su casa.
-¿Esta situación no es de alguien de escasos recursos que utiliza la venta de la pornografía para vivir mejor?
-Desconozco exactamente su nivel. No es una persona de escasos recursos. No sé hasta dónde lleguen sus recursos, pero de escasos recursos no es. Y tanto que puede estudiar una maestría, o sea, tiene acceso a pagar una renta.
Y fíjate que aunque no los tuviera, de verdad, ¿justificas no tener dinero para producir y vender pornografía? La verdad es que no. Abusar de las de las personas, la verdad es que no. No lo justifico. No lo justifica la escasez de recursos.
Los drogaba

-¿Con qué las drogó?
-Con el uso del Rohypnol, Roofies o droga de la violación, como se le llama. Yo tuve mi primer caso hace bastante tiempo, era muy difícil conseguir las Roofies. Ahora no, ya no ya no es tanto. Esto debió haber sido a mediados o finales del 2006: Era una mujer joven, un amigo la drogó en Playa del Carmen con Roofies, después lo supimos, ella tenía sólo estos flashes. Despertó un momento por el dolor, por la forma en como estaba siendo penetrada. Y sí hubo las evidencias ginecológicas.
-¿Fue un caso parecido?
-En aquel caso la víctima manejó, no sabe cómo, hasta que llegó a Cancún porque ella estaba en Playa de Carmen. Me dijo: «Mi primer flash era de él penetrándome en su habitación”, no en su casa, en Playa del Carmen.
El segundo flash es en su coche estampándose en la carretera en Playa, a quién sabe a qué hora de la noche. Ella manejó completamente inconsciente de Playa a Cancún.
Y recordaba: «Mi tercer flash es en la cama de mi casa, a la que desconozco cómo llegué». Y de ahí hasta que me despierto completamente morada, lastimada». Y pues se da cuenta de que alguien la había violado, era evidente.
En sí manejar hoy en día esa carretera es peligroso. ¿Te imaginas? Ella pudo haber muerto o matado a alguien porque manejó completamente inconsciente. También las Roofies, si se mezclan con alcohol o, si se pasan, son muy peligrosas; porque no saben si la persona está tomando medicamentos. Entonces, si se cruzan, la puedes matar. Ella no quiso denunciar. Agarró sus cosas y se fue, ya no quiso vivir acá.
–Y el uso es común?
-No, yo no lo había vuelto a escuchar. Bueno, escuché un caso hace un tiempo porque la entonces fiscal de Delitos Sexuales me dijo que tuvo uno. Esto de los Roofies ha estado en construcción, pero ahora es completamente accesible. De 2006 para acá, estamos hablando de 19 años que han pasado entre el primero y este último caso. Ha existido desde hace tiempo, pero se ha ido intensificando su consumo, su uso.
Blackouts
-Se trata de varios casos en esta carpeta…
-Y pues yo personalmente sí conozco a varias víctimas, estoy en pláticas con ellas. Pero precisamente por esta diversidad de casos, cuando una plática con la otra, se dan cuenta que esto ya estaba pasando y platicamos con una joven que dice: «Es que yo cuando salí con él es la única vez que yo no me acuerdo de las cosas, o sea, tengo recuerdos vagos.
Todas y todos coinciden en estos “blackouts”, en estos flashazos, en no me acuerdo y no me acuerdo y no me había pasado. Lo atribuían a que a lo mejor, en algún lugar donde fueron, en la barra libre les dieron alcohol de baja calidad: «Pero aún así, nunca me había pasado». Y esa sensación de los “blackouts”, de no saber ¿qué pasó?, de sentirse raros y raras al día siguiente. Y que el único que lo comentaba era Juan Daniel: «Ay, te pusiste así, ay, te pasó esto». Al único que no le pasaba nada esa noche era a él.
Pero no habían atado cabos de que era el único. Hasta que lo comenta una y lo comenta la otra y comenta el otro y entonces realmente hay un desconcierto, un velo en estas incógnitas, pero con tantas coincidencias es digno de investigarse.
Tan sólo por el puro hecho de Paula la jueza de control dijo: «Claro que sí es digno de investigarse, claro que queda vinculado a proceso”. Y digo, es cierto que existe la presunción de inocencia. Él tiene derecho a defenderse. Pero las circunstancias son muy muy claras, al menos en el caso de Paula. Y se están sumando otros delitos: Abuso sexual, pornografía, producción, almacenamiento y venta de pornografía que está completamente en desarrollo. Ver cuántas víctimas hay y cuántos delitos son.
Puede ser también incluso violación a la intimidad. Son varias circunstancias que se van a desarrollar. Pero tan sólo por el delito de violación, que es exactamente el caso que ahorita se da conocer de Paula, la prisión es oficiosa, no es justificada, no hay que justificarlo, por ley es prisión. Y aunado al hecho de toda esta premeditación, de toda esta preparación, de toda esta vulneración de la confianza y de los espacios privados que son agravantes. Es la famosa premeditación, alevosía y ventaja. Todas estas agravantes están en este caso y es por eso, que el muchacho se encuentra en prisión preventiva.
Se ampara
El jueves 27 de marzo me llegó su amparo. Repito, él tiene derecho a defenderse. Creo en el derecho, creo en las defensas, pero sobre todo creo en las víctimas. Definitivamente y no me queda ninguna duda de que Paula y estas otras mujeres y este hombre, con quienes me he entrevistado, son víctimas y que estamos seguras de que hay muchas más en lo poco que hemos podido ver. Está claro. Entonces por eso, estamos también abriendo este asunto.
Varios delitos
-¿Cuáles son los delitos que le imputan?
-En el caso de Paula, es una violación. Y de lo que hemos podido ver en las primeras imágenes que son las que Paula rescató, que son las que este muchacho le pasó, las primeras imágenes podemos ver el abuso sexual, tocamientos no permitidos obviamente, abuso sexual. Reproducción de pornografía, violación a la intimidad personal, por supuesto que sí. Y no sabemos qué más vaya a salir.
Y en cada caso hacía cosas diferentes. Al menos me consta a mí de cuatro víctimas con quienes yo he hablado personalmente. Las víctimas no se acuerdan, o sea, lo tienen en flash. Tres de las víctimas se enteraron porque se vieron en los videos y el joven no sabe qué le pasó. Sólo sabe que estando con él tuvo estos blackout y no sabe cómo llegó, pero él no identifica en su cuerpo si le pasó algo. Realmente ahorita vive con esa incertidumbre.
Es importante que la Fiscalía General del Estado cuando analice todos los dispositivos que encontró, muy probablemente esa incertidumbre se despeje. Pero de que este joven los drogaba, eso sí.
–Para todos, entonces es un impacto. No solo para las víctimas, sino para las familias. Porque también tuvieron contacto con él
-Claro, volvimos a este punto: Es alguien encantador, alguien que sé que ayudaba, pero todo esto era para crear una fachada, de soy bueno, soy incapaz de hacerte algo malo, confía en mí.
Es una traición muy grande, fractura muchas cosas. En este caso, la Fiscalía y yo como asesora de víctimas, pues les damos el sentido de Justicia, en lo legal. ¿Pero y lo demás? Está la justicia social, reparar la confianza, ahí sí, nos quedamos cortos.
Por eso es importante que la justicia cumpla su parte para que al menos esa parte quede atendida y cubierta, porque las demás: ¿Quién sabe cómo van? Al menos las cuatro víctimas directas que yo conozco, con quienes me he entrevistado, son personas muy fuertes, muy valientes, están heridas, lastimadas en lo profundo.
No hay vez que hablemos, que nos veamos, que no se quiebren, que no se rompan, no hay vez. Pero se levantan y dicen: «Sí, lo tenemos que hacer».
Sí es un tema doloroso, es muy difícil darse cuenta de que eres víctima y que aparte fuiste víctima de alguien en quien confiabas, doblemente doloroso. Pero que gracias a eso tú recibes justicia y también contribuyes a que otras personas tengan justicia y que este tipo de agresores, como los que estamos platicando, estén lejos de la sociedad.
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