
Al parecer, los magistrados (que son tres) acordaron y firmaron una sentencia, con una resolución apegada a derecho; pero la que se publicó y ordenó viene con carne “surtida”: de rabo, cachete y panza. O la variante: de chivo.
El pedido era claro: que la sentencia guardara equidad en cuanto a la candidatura de hombres y mujeres; pero con la actualmente publicada, hay más mujeres que hombres, y con la particularidad de que «ellas» compiten en distritos perdedores.
Investigación y demanda
Después del trance “taquero”, las mujeres se enteraron que el pleito está armado: uno de los magistrados, Víctor Vivas Vivas, ya inició un expediente en contraloría interna para dilucidar qué pasó a ciencia cierta con la sentencia, irregularidad publicada ayer por Grupo Pirámide.También pedirá explicación a Fepade, José Luis Chanito Toledo, de Movimiento Ciudadano, después de analizar la columna de Hugo Martoccia.
Mientras las pesquisas inician: el mayor peso recae en la presidenta del Tribunal Electoral, Nora Cerón, el Oráculo Maya ha hablado y hará cambio de taquería…