
Mientras revivían las escenas, llegaron escenas del “más acá” y vieron claramente a Perla Tun, ex alcaldesa de Cozumel, ahora regidora estado de permanente rebeldía. Entre las herencias que dejó la mandataria de hierro sin corona, figuran una serie de facturas sin ton ni son, al estilo pagarés del filme de Hollywood. Según las imágenes del trance, existe una factura (la más llamativa) por medio millón de pesos y fracción bajo el concepto de publicidad. El respaldo de dicha campaña parece hecho con el programa “Paint” y el resultado de la misma nunca se vio; eso sí, fue pagada en tiempo y forma. En su momento, Tun dijo que no contrataría publicidad con el dinero de su pueblo.
Por éste y otros excesos que arrancan desde los “cheques clonados” de Freddy Marrufo, es que el Ayuntamiento de Cozumel busca ahora refinanciar su deuda pública que asciende a 422.2 millones de pesos con la finalidad de disminuir el pago de los intereses. Lejos de los desplantes y rabietas, la actual regidora deberá dar algunas explicaciones o congelar la lengua, como sucede en otra escena del filme. El Oráculo Maya ha hablado…