
No tardó en aparecer el significado, a través de un colega adivinador de suertes: “Dícese de quien suele arruinar festejos estatales importantes a golpes; declarar a boca de jarro lo que después resulta falaz y trenzarse en discusiones de vecindario”.
El asunto de fondo es que los hermanos de Isla Mujeres han ocasionado al gobierno del estado dos crisis mediáticas con sendos yerros de acción y declaración. La primera fue la pelea a golpes entre Julián Ricalde Magaña con el senador Félix González Canto en el festejo estatal acaso más importante, y la última, la declaración de Alicia Ricalde sobre la explosión en Barcos del Caribe quien, sin tener la información completa, atribuyó de inmediato el incidente a una falla mecánica, lo cual, ha generado todo tipo de burlas y hasta una confrontación con autoridades federales.
Con esas coordenadas, las mujeres apuntaron el neologismo al pie del volumen político del Estado de Quintana Roo, y le enviaron una copia al Jaranchac para adosarlo a su versión digital. El Oráculo Maya ha verbalizado…