
Las mujeres saben que el animé ciertamente es un arte, pero opinan que los centros culturales que funcionan con dinero público deberían ser aprovechados con expresiones –de las muchas que no encuentran espacios- de los artistas que produzcan algo que enriquezca nuestro presente, que rescate nuestro pasado y enaltezca nuestra gran cultura.
En tiempos donde todo es igual y todo da lo mismo, el Centro de Cultura pudiera ocuparse también para funciones que a continuación enlistan las pitonisas mayas y que forman parte de su filmoteca personal:
-He-Man y She-ra: El misterio de la Espada
-Ricardo Arjona y el Prisionero de Azbabán
– Thundercats y Los Felinos Cósmicos
-Capítulo inédito de La Pequeña Lulu
-Mafalda: La Película
El Oráculo Maya ha hablado y anuncia que, con objetivos reeleccionistas, se verán cosas peores… ¿se pintarán algunos alcaldes el pelo de color amarillo para convertirse en Supersaiyajin?