
El movimiento de piezas federales en Quintana Roo: el trascendido sobre la llegada de Rafael Marín Mollinedo a la Secretaría de Bienestar, en sustitución de Arturo Abreu, supone varias lecturas.
Por un lado, confirmaría que estará en la recta final por la candidatura de Quintana Roo, en 2027; y en ese sentido, grupos del morenismo duro (fundacional) lo esperan como el Mesías, como el redentor que tanto estaban esperando.
Pero ¿qué pasaría si ese nombramiento se cae?, como los mismos “marinistas” han confesado que se opera?
Desde el grupo del “morenismo oficialista” lo leerían como un claro triunfo y, a la luz del giro, un triunfo contundente para ubicar a su candidato, el senador Eugenio Segura en la primera posición, para quedar prácticamente en solitario por el lado masculino. Porque también la candidatura podría continuar en el género femenino y, en ese sentido, las posibilidades son dos: Ana Paty Peralta, de Cancún; y Estefanía Mercado, de Playa del Carmen.
Como se dijo el lunes pasado en la columna Naderías Totales, la fecha D para esta llegada sería el 1 marzo, aunque esta fecha podría varias en días. Desde el lado de Marín aseguran que ese día habrá “humo blanco”. Que la decisión está tomada y pasó, desde luego, por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Será sin dudas las más fuerte señal rumbo al cambio de estafeta que ocurrirá el año próximo; lo que no caben dudas es que la interna definirá la elección, ante una oposición nula, ausente y a modo.