
Penélope
En La Odisea de Homero, traducida por Emily Wilson (2017), Penélope, La esposa de Odiseo, es descrita con la palabra griega -periphron-, que bien pudiera traducirse a “estratega, prudente, circunspecta” (Wilson, 2017), mientras que en las traducciones que hemos leído por más de 400 años, este mismo personaje es descrito como silente, paciente, en sufrimiento y lealtad.
Interesante pensar en la estrategia y la manipulación sugerida en el contexto de esta versión de la historia, ante la pasividad sumisa y callada en que también ha sido interpretada.
Las palabras y la narrativa cargan e imprimen significado. Lo que decimos de algo implica y, al mismo tiempo, construye lo que pensamos y cómo accionamos alrededor de lo nombrado.
Una mujer que espera paciente y resignadamente el regreso de su esposo por más de veinte años en circunstancias imposibles pareciera más accesible que el de una esposa sola que argucia, maniobra, gana tiempo y hace uso de sus recursos para sobrevivir y sostenerse en la incertidumbre. Da la impresión de que una sola palabra lo cambia todo. Pareciera que las palabras lo cambian todo.
Emily Wilson siendo académica reputada ha sido señalada de imbuir ideas feministas al texto; su respuesta ha sido clara y frontal, “miren el griego”. Otros muchos puntos de asimetría respecto al original y lo que hemos recibido surgen, por ejemplo, las una vez “empleadas” o “mucamas” a quien Odiseo asesina a su regreso, son -esclavas- en esta pluma. Los -invasores- que han tomado posesión de la casa conyugal, son en la mirada de Wilson, -acreedores- a quienes efectivamente se les ha suspendido el pago. El héroe de moral superior capta la luz de una manera diferente, pues de ir de hombre herido en su propiedad y su querer, se torna a un deudor inescrupuloso y sangriento.
La Odisea traducida por Wilson se convirtió rápidamente en un éxito de ventas, con críticas en ambos extremos del espectro, siendo lo positivo que ha hecho retomar y leer un texto de Poesía Épica considerado un pilar de la literatura occidental.
Observa qué piensas tú respecto a lo que es una mujer, una buena mujer, una esposa, una buena esposa, una mala mujer, una mala esposa.
Observa, sólo observa.
¿Cuáles son las ideas que tienes respecto al género y lo que un hombre debe ser? ¿Cómo es un héroe y cómo es un villano?
¿Qué tan importante y definitivo es para ti en tu vida ser lo uno o lo otro?
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Ana Patricia Ojeda es practicante de Yoga Iyengar, facilitador Ayurvédico, Lic. en Finanzas, Nutricionista, Especialista en Desarrollo Humano y Gestalt. Maestría en Psicoterapia Integral.