
Si lo estoy haciendo bien, si lo estoy haciendo mal. Si lo estoy haciendo suficientemente bien o en verdad es que no lo hago tan mal.
Además de los cuestionamientos inherentes a la existencia, se suman los desenfrenados y bien estudiados movimientos del algoritmo para
Mostrar cuánto mejor podrías ser y hacer al consumir tal producto, curso, seminario, color, tendencia.
Es tal el estímulo y sus alcances que ya no necesitamos que eso venga sólo de afuera, lo hemos internalizado y nos hemos convertido en nuestro propio esclavista, que muchas veces nos impulsa a latigazos, que aunque mentales y emocionales no menos mordaces, a ir hacia ese paraíso deseado y no muy claramente alcanzable del más allá, en el otro lado de la pantalla.
Y es que el juego es que la zanahoria siga moviéndose, de ser emprendedor a ser empresario, luego millonario. De ser curvilínea y producida en quirófano a desproducirse, también en nosocomio, para aparecer más natural. Y ahora a ser menuda y pequeñísima, rubia y luego morena; para vestir de azul y luego de verde rana. Y así, sin parar.
Y si lo tuyo no es lo material, no te desanimes, que no te quedas fuera; siempre habrá títulos que lograr si la academia es tu camino; niveles que desbloquear, si te prefieres gamer; y conciencia que explorar y expandir si lo tuyo es el wellness y sus rumbos aledaños.
Y alto! a quien en su cabecita ya esté rondando aquello de que no hay nada malo en querer mejorar. Que para vivir en la sociedad de consumo, lo primero que hemos tenido que hacer es vivirnos como productos, categorizándonos y etiquetándonos, presentándonos y promoviéndonos, ajustando una y otra vez el empaque, si no es que también la mercadotecnia y la estantería.
Y acá estamos: la soledad y la depresión en el mundo de los miles de amigos digitales es una realidad global. Los datos de obesidad de la población nos tienen en manos de las farmcéuticas. La retentiva, lectura y comprensión así como la cultura NO general empieza a competir con los siglos de analfabetismo. La tasa de personas en soltería, disfrutándolo o no, están en altos históricos. Que esto es malo? A saber. Que esto es bueno? A saber.
Lo que hay para pensar un buen rato es, si te asomas a tus redes y antes que te des cuenta estás pensando en todo lo que te queda por lograr, por cambiar, por mejorar, es si de ahí te tomas la invitación a bajar la pantalla Y estar,
Conversar, salir a caminar, leer (un libro de verdad, esos de papel que todavía existen), de conocer a alguien, así también a la antigua. Algo que no tenga que ver con comprar, con ganar likes ni con dispositivos y pantallas.