Home Columnas Opinión / “El día de la Liberación” es una oportunidad de...

    Opinión / “El día de la Liberación” es una oportunidad de desarrollo en la frontera sur de Quintana Roo / Explorador de Mundos


    El «Día de la Liberación», medidas arancelarias que presentara el pasado 2 de abril el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump ha generado una serie de controversia y especulaciones, aunque básicamente se refiere a una serie de medidas en materia de comercio internacional, con el objetivo de promover la independencia económica del país.

    Se ajustaron montos y fechas donde iniciaran la aplicación aranceles a productos importados de varios países, incluyendo China, la Unión Europea, Corea del Sur, Brasil e India. Estas medidas tienen como objetivo equilibrar las barreras comerciales y fiscales que otros países imponen a los productos estadounidenses

    En este contexto, de la nueva política de comercio exterior impuesta por el presidente, México mantiene una exención parcial de aranceles gracias al TMEC. Lo que, a todas luces, nuestro país tiene una gran oportunidad en consolidar su posición como el principal socio comercial de EE.UU., desplazando aún más a China y la Unión Europea en sectores estratégicos como manufactura, automotriz y tecnología.

    En este contexto, se presenta una coyuntura favorable para el sur de Quintana Roo, con su Decreto de Zona Libre y Recinto Fiscal Estratégico. Su ubicación estratégica y sus incentivos fiscales lo posicionan como un sitio trascendental para la inversión extranjera, la manufactura y la logística de exportación hacia EE.UU., Centro y Sudamérica

    Oportunidades para Quintana Roo

    Sin duda al contar con estos Regímenes, que son de manera natural una atracción de inversión y nearshoring; ya que empresas extranjeras, como por ejemplo asiáticas, o pertenecientes a la Unión Europea, pueden aprovechar el Recinto Fiscalizado Estratégico de Quintana Roo para manufacturar o ensamblar productos y exportarlos a EE.UU. sin enfrentar aranceles punitivos.

    Por su ubicación estratégica en el Caribe, Quintana Roo puede convertirse en un punto de distribución clave para mercancías entre EE.UU., América Latina y Europa; permitiría aprovechar el hub logístico consolidando el comercio internacional de la región, refiriéndome, no solo con Estados Unidos, sino con los países del sur de México, que también fueron involucrados en lista presentada en “el día de la liberación», el pasado 2 de abril.

    El incentivar el despegue y consolidación de la zona libre permite la importación de bienes de lujo a menor costo, puede ser un elemento de apoyo a la industria turística del estado; diseñando un sistema de proveeduría para Bacalar, Tulum, Cancún, Cozumel y Playa del Carmen.

    Sin duda la visión para poder lograr este momento, como un parteaguas de esta frontera de México, es una oportunidad única de crecimiento. El sur de Quintana Roo tiene la posibilidad de crear y fortalecer rutas comerciales con países del Caribe, Sudamérica y Europa.

    No hay que pasar por alto, que estos regímenes con los que cuenta la ciudad de Chetumal conllevan incentivos fiscales, sumamente atractivos para atraer a empresas de e-commerce, fintech y desarrollo de software.

    El Decreto de Zona Libre y el Recinto Fiscalizado Estratégico pueden transformar al sur de Quintana Roo, se puede visibilizar esa identidad comercial que tiene el chetumaleño; convirtiendo a esta región del estado en el eje del comercio, manufactura y logística tras la política arancelaria de Trump.

    El reto es enorme, se requiere la habilidad de atracción de inversionistas, ´propiciar la infraestructura en vías de comunicación, así como rehabilitación urbana, abrir espacios de desarrollo comercial; además de fomentar políticas que incentiven aún más la inversión extranjera. Es un momento de coyuntura que con un compromiso de trascendencia de desarrollo se puede generar un cambio que perdure con certidumbre.

     

     

    Salir de la versión móvil