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Naderías totales | ¿Logrará EEUU romper con el machismo presidencial?; Morena abre sus puertas con nueva etapa de afiliación en Quintana Roo 


Aunque las encuestadoras digan que hay un empate técnico en las elecciones presidenciales, que se celebrarán en Estados Unidos el próximo 5 de noviembre, sin dudas es tiempo de mujeres y México ya tomó la delantera.

Jamás una mujer fue presidenta en el país vecino, pese a ser una de las democracias más robustas del mundo.

Morena abre de nuevo las puertas para la afiliación, que se apoyará con tecnología para incorporar a un promedio de 180 mil personas a su movimiento.

Por Luciano Núñez 

Las encuestas han ido demostrado su ineficacia en cada elección. Es por ello que el empate técnico en el país del norte es una mera ficción. Aunque algunas casas encuestadoras digan que la demócrata Kamala Harris lleva dos puntos porcentuales, es como decir que el final queda abierto: el republicano Donald Trump está de nuevo con posibilidades de tomar las riendas, después de que su gestión terminara en una balacera en el capitolio.

Como una escena de las tantas películas —llenas de violencia— con las que inundan las carteleras de cine en todo el mundo.

De ganar la actual vicepresidenta rompería tradición que acaba de echar abajo México, con su primera presidenta, Claudia Sheinbaum, quien no sólo por una cuestión de género está más cerca de la política de ascendencia india, sino por otros factores que tienen que ver con su manera de entender el ejercicio público.

Tanto Harris como Sheimbaum arrastran una historia de mujeres de lucha, de ejercicio de derechos políticos a contracorriente de un mundo dominado, hasta hace muy poco, por hombres en casi todos los ámbitos. Han entendido que humanizar la política, dotarla de un mayor sentido común, encaja perfecto con las y los electores de hoy.

“La comandante suprema de las fuerzas armadas es una civil y es mujer. Y nunca vamos a dar una orden para reprimir al pueblo”, dijo en su toma de protesta. Pocos días después ofreció una disculpa pública por la matanza de estudiantes en el terrorífico año 68.

Y aunque Trump intente ser un simpático abuelo vendiendo hamburguesas en una tienda —que ademas se caracteriza por ofrecer comida de baja calidad y altas calorías—queda en la memoria reciente la violencia con la que terminó su gobierno, los atropellos verbales y la irascible forma de entender el mundo político.

Nueva ruta

Si ganara Harris sería, eso sí, una senda nueva para México, después de que Andres Manuel López Obrador se viera mucho más cómodo y cercano, eso sí, con el republicano.

Pero los tiempos cambian y AMLO mira ahora los toros desde el tablado. Nacionalista igual que Trump, entendió que por una cuestión generacional y de sana vecindad, no podía más que lidiar con él. “No creo que México quiera jugar a guerra con nosotros”, dijo alguna vez el bravucón que jamás pagó impuestos.

Firmaron juntos el Tratado de Libre Comercio, juntos mantuvieron una frontera dura para la migración de Centroamérica al norte: Trump diría que todo ello le costó cero dólares gracias a México, y AMLO, a su vez, pronunció un discurso sumamente cuidado en su visita al norte, en la que exigió respeto a la soberanía mexicana, después de los incendiarios discursos de Trump contra México, que sin embargo, no socavaron el trabajo coordinado.

Ahora es Sheinbaum quien puede enviar cierto guiño a los millones de mexicanos que ya pueden votar en Estados Unidos. En 2018 la Current Population Survey (CPS) estimaba que alrededor de 38.5 millones de personas residentes en Estados Unidos son de origen mexicano.

Con toda seguridad esa cifra puede, hoy por hoy, superar las 40 millones de personas. Y pueden inclinar el fiel de la balanza electoral: México es el país latinoamericano que más migrantes tiene en todo el territorio estadounidense que, aún siendo una de las democracias más sólidas del mundo, no ha tenido hasta ahora a una mujer en la presidencia.

Quien estuvo a punto de lograr la ruptura de género fue Hillary Clinton, esposa de Bill Clinton, quien sin embargo perdió la candidatura con un senador talentoso, Barak Obama, que fue el primer presidente afroamericano y ademas reelecto, y quien ademas sigue gravitando en la campaña con un peso enorme: fue nada menos que el responsable de que Joe Biden haya conseguido ganarle a Trump en el proceso electoral pasado, aún cuando los pronósticos y las encuestas decían lo contrario.

Morena abre las puertas

Morena abre las puertas

 

Sin dudas es tiempo de mujeres. María Luisa Alcalde, dirigente nacional de Morena, acaba de visitar a Quintana Roo, recorrido que le dejó un buen sabor de boca, dicen las fuentes, y aprovechó para dejar un mensaje claro: deben comenzar una campaña muy activa de afiliación y de integración a la corriente. Es decir, las puertas se abrieron aún más para quienes todavía tenían medio pie en en el partido guinda. El proceso de credencialización, como después informaría Jorge Sanén, presidente consejero del partido, se hará con nueva tecnología y será mucho más sencillo que antes. La expectativa es incorporar entre 150 y 200 mil personas al Movimiento de Regeneración Nacional, estimó. Y quien también demostró que trae un panorama muy claro de lo que sucede en Quintana Roo es Andy López Beltrán, hijo del ex presidente AMLO, que se fue muy entusiasmado con los resultados del gobierno de Mara Lezama, que ha hecho sinergia con la nueva administración que arranca y con proyectos de suma importancia para Quintana Roo, como el corredor turístico con Benito Juárez-Isla Mujeres y una inversión inédita que llega para el año entrante.

Hay dos asuntos que quedaron muy claros: las candidaturas para 2027 volverán a ser fruto de encuestas y, hasta esa fecha, se mantiene la dirigente local, Johana Acosta, cuya gestión termina justo por esos días.

Sin dudas es tiempo de mujeres para México, y quizás, para Estados Unidos, que necesita otra imagen para un mundo: que vibra con otras energías, con otras dinámicas y hasta otros colores.

 

 

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