Comparto mi discurso para la presentación de la antología poética Q18, realizada el pasado jueves en el Museo Maya de Cancún

¿Qué es la poesía? ¿Para qué hacemos poesía? Los que la hacemos, o intentamos acunarla, los que apostamos a todo o nada por ella, no entenderemos nunca el rol que la poesía desempeña en nuestras vidas, en las vidas de los demás ni en las vidas de quienes nos sobrevivirán.
Para ello acudo a un libro que leí recientemente, sobre el acto de crear. Y pone como ejemplo a las abejas, que atraídas por la fragancia de las flores, se posan en una y otra, facilitando sin saberlo la reproducción. Es sabido que, si las abejas se extinguieran, no sólo las flores, sino también los pájaros, los mamíferos pequeños y los humanos probablemente dejarían de existir. Ella no conoce el papel en este rompecabezas. La abeja se limita a ser. Para resumirlo, vemos sólo una pequeña parte de lo que hacemos.
El brazo de la poesía es infinito y difícil de dimensionar cuando se hace con pasión. Se podrá hacer sin técnica, pero nunca sin pasión, dolor, alegría o empatía.
Gracias queridas autoras. Nos han dado una lección de estética, de amor. Y a tono con ciertos personajes estrambóticos, por decirlo de alguna manera elegante, este libro no es un rejunte de poetas para construir una pose de vacuo feminismo, es un libro de potente poesía que nos deja sin aliento.
Grandes diferencias y brechas políticas
Es una obviedad decir que existe una deuda histórica con las mujeres, que son madres, hermanas, amas de casa, trabajadores, escritoras y son la fuente de vida.
En México, la brecha en la participación y oportunidades económicas de las mujeres está cerrada apenas en un 61.2%. Esto indica que todavía persiste un 38.8% de diferencia en las oportunidades laborales y salariales entre hombres y mujeres. En cuanto a los ingresos, el salario estimado de las mujeres equivale solo al 61.2% del de los hombres. Esto sugiere que, aunque pueda parecer que existe igualdad en el pago por el mismo trabajo, en la práctica las mujeres siguen ganando mucho menos.
Existen también brechas también políticas que, nuestra gobernadora, Mara Lezama, ha subsanado en parte al convertirse en la primera mujer que gobierna Quintana Roo y, desde luego, Claudia Sheinbaum Pardo, ha logrado dar un salto cuántico hacia un camino de igualdad, respeto y fraternidad.
Me han preguntado y, por qué no, me han criticado, por ser un hombre el que edita un libro de mujeres. Y pienso que, justamente, somos los hombres los que tenemos que reconocer y enaltecer a las mujeres poetas, pero sobre todo, a la buena literatura que hacen. Esta antología tiene rigor y tiene una búsqueda para trascender, no como un hecho político, sino como un hecho plenamente artístico.
Lanzar estrellas al mar
Un colega dijo una vez que con el tiraje que hago es prácticamente muy reducido. Y recuerdo aquella historia, en la cual, había miles de estrellas de mar muriéndose en la playa por una baja marea, y era un niño el que las devolvía al mar. Un hombre le dijo, acaso, pretendiendo desalentarlo, que no le daría el tiempo salvar a todas. Y el niño le contestó, lanzando una estrella mar adentro, que al menos ésa se salvaría. Como editor, yo hoy les digo que, aunque sea un libro, aunque una estrofa, aunque un verso llegue a la persona indicada, nuestra labor está completa. Seguiré lanzando estrellas al mar.
Simplemente amamos hacer poesía. Ustedes me han hecho feliz con su compañía, que es su participación en esta titánica labor, que me ha unido para siempre con Angélica Díaz Ceballos, Mariel Turrent y Agustín Labrada, mis principales aliados para verla a Q18 hecha una realidad.
Desde Vértice, una editorial independiente, acaso inexistente, ponemos este granito de arena a la cultura de Quintana Roo, que se suma al dossier de Carlos Hurtado, el concurso de cuento Rafael del Pozo y Alcalá, las Antología Q36 y Q18, en pos una manera de aportar a la sociedad, de trascender y recoger el esfuerzo de estas mujeres soñadoras que tejen la vida con sus palabras.
Cierro diciendo que:
Siento un profundo, un profundo orgullo por esta antología que trae versos como: “Nadie tejió la noche”. O que dice que: “En Cozumel la noche puede ser infinita”. O aquellas: “sirenas de cloro y azulejo que no aprendieron a nadar en el mar”. O que lleva en su vientre versos como aquel que me conmueve: “La noche sin tiempo destila su armonía en secretos alambiques de silencios”.
Muchas gracias
Noviembre, Cancún, Quintana Roo.
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