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    Naderías Totales | El Mando Único no es el único fracaso, sí el peor


    Quintana Roo ocupa el tercer lugar nacional de incidencia delictiva por cada 100 mil habitantes, según el Secretariado Ejecutivo.

     

     

    Por Luciano Nuñez

     

    Fracasar viene del vocablo italiano “fracassare” que puede traducirse como “estrellarse” o “romperse”.

    El modelo de seguridad Mando Único que adoptó el “gobierno del cambio” de Carlos Joaquín, ha dado una muestra más de su fracaso ayer en Tulum: Seguridad Pública tuvo que tomar las riendas de la policía municipal por el exceso de fuerza. En Estados Unidos, en caso George Floyd le costó la presidencia a Donald Trump. Así, este modelo de seguridad ha dejado una retahíla de excesos que marcaron ese “romperse” y “estallarse” permanente en Quintana Roo. Y el epílogo de un gobierno que tiene más de anticipada decadencia que de salida digna.

    Si las deudas adquiridas ―por un promedio de dos décadas― pesarán hasta el 2050, si el mega-negocio del puente Nichupté lo terminará pagando el estado; o si el impuesto al turista afectará a largo plazo al turismo, son lozas pesadas, la peor de las herencias del “joaquinismo” es la inseguridad.

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    Cuatro escenas del Mando Único

    Después del fracaso de Rodolfo del Ángel como secretario de Seguridad Pública, ahora premiado en la planilla de Lili Campos en Solidaridad, vino a hacerse cargo Alberto Capella (para lo cual se modificó la Constitución, dado que no cumplía con la residencia), quien ha generado las tormentas perfectas para el gobernador con su estilo histrión.

    Sin embargo, funcionaba perfectamente en la lógica que afirma que el sacrificado debe ser siempre otro que no sea el mandatario. En ese sentido, Juan de la Luz ha perdido un gran activo administrador de desgracias que se vuelven contra Joaquín.

    1) Desde el arranque del Mando Único (para muchos violatorio al artículo 115 Constitucional que habla de las autonomías municipales), la imposición de Jesús Pérez Abarca, en Benito Juárez, fue la primera señal fallida. El servidor fue echado a empujones de las instalaciones en una escena propia de filme del Lejano Oeste. Esto puso un manto de dudas a la lógica de imponer mandos con nulo conocimiento territorial y comunitario. No es lo mismo el tipo de delitos del Centro del país que los del Sureste. Incluso, los de una zona turística como Cancún.

    2) El segundo intento fallido fue en Solidaridad, donde la alcaldesa Laura Beristain opuso una férrea resistencia al Mando Único que le valió enfrentarse con el gobernador y, principalmente, con el súper Secretario en permanente en disputa con la ex estrella de fútbol Cuauhtémoc Blanco. En ese sentido no era una ocurrencia de Beristain sino una recomendación nada menos que desde el primer círculo de la Federación.

    3) El tercer estallido ocurrió en el Sur, donde aparecieron atracos en la carretera federal, ejecutados en el centro de Chetumal y una serie de extorsiones vía telefónica que se repitieron en varios municipios.

    4) La eclosión final fue en Tulum, donde la muerte de la salvadoreña Victoria Salazar, por exceso policíaco filmado, y otro abuso de poder registrado el fin de semana en redes, motivaron que el Mando Único, que en los hechos venía operando, intervenga la policía municipal; como si antes jamás hubiera existido.

    Tercer lugar nacional de incidencia delictiva

    En las estadísticas del Secretariado Ejecutivo, Quintana Roo figura en el tercer lugar nacional de Incidencia Delictiva por cada 100 mil habitantes, esto, con datos de febrero pasado, con un promedio de 195.7, cuando la media nacional es de 116.9.

    Yucatán figura entre los últimos lugares, con 43.0 y Campeche con 17.5, en el último lugar.

    El que la hace la paga

    “En Quintana Roo, lo tenemos claro: quien la hace la paga, y no vamos a permitir que nos arrebaten la tranquilidad. Hay que tenerla, recuperarla, mantenerla y dársela a todas las familias”, expresó el gobernador Carlos Joaquín en la celebración del Día del Policía. Y qué lejos y deslucida va quedando la frase de campaña.

    Eso sí: No menos peor fue el paso de Viviano Villa por Quintana Roo durante el gobierno de Roberto Borge. Sin embargo, los índices de seguridad se han mantenido entre los peores, y lo más grave: la proliferación de delitos del fuero común, dan cuenta del panorama que dejará el gobierno en pleno declive rumbo a la transición de 2022.

    Acaso el único acierto sea la construcción del C-5 que lleva un buen avance.

    9N Cancún

    El peor exceso de Mando Único del que se tenga memoria es la balacera en Cancún en la marcha del 9N, en la que hubo represión con armas de fuego y heridos. Mara Lezama afirmó en un video que el control de seguridad lo tenía el Mando Único. Andrés Manuel López Obrador en conferencia Mañanera le dio un ultimátum de un día al gobernador para dar con los responsables. Por ese exceso de violencia, Alberto Capella fue separado del cargo al igual que el Secretario de Seguridad Municipal, Eduardo Santamaría.

    Cifras en rojo

    Una de las heridas en el 9N fue la periodista Cecilia Solis que todavía busca justicia. Quintana Roo justamente ocupa el primer lugar en homicidio culposo contra mujeres en los meses de enero y febrero, con 2.98, muy por encima de la media nacional de 0.76; y tercer lugar nacional por lesiones culposas por cada cien mil habitantes. Cuarto lugar nacional en secuestro contra mujeres, detrás de Nayarit, Sinaloa y Zacatecas. Y tercer lugar nacional por violencia familiar.

    Modelo fallido y claves del éxito de Yucatán

    Para esta columna fueron consultados tres especialistas que analizaron las ventajas y desventajas del Mando Único. El primer inconveniente es la cadena de mando que impide una correcta supervisión. Generalmente todas fueron imposiciones de foráneos a los mandos locales.

    El éxito de Luis Saidén en Yucatán, aseguran, tiene que ver con la red de policías en cada colonia y la continuidad de gestión, a lo largo de seis gobiernos, incluso, de partidos diferentes como el PRI o el PAN.

    La mecánica Saidén ha sido seleccionar responsables de áreas que integran una gran estructura que se refuerza con el monitoreo del C-5. Y su tejido se ha fortalecido con la continuidad.

    Para otro especialista, las condiciones de la policía tienen mucho que ver con la atención de sus demandas sociales, paga y profesionalización. “Lo que se necesitan no son comandantes, sino líderes”, dicen. En Tulum quedó expuesta la falta de capacitación en Derechos Humanos. Y por supuesto, tiene que ver con recomponer el tejido social.

    Un asunto de forma

    El filósofo contemporáneo Byung-Chul-Han en su ensayo titulado “Sobre el poder”, afirma que éste no tiene porqué asumir la forma de una coerción. “Cuanto más poderoso sea el poder, con más sigilo opera”, dice. Y concluye que el poder es un fenómeno de la forma, la esencia de la política, la forma, que en cuatro años no ha logrado plasmarse.

    Hemos visto al Mando Único «estallar» y «romperse». Y no es el único fracaso del Gobierno del Cambio, sí el que más nos duele.

     

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    * Es técnico en Periodismo y licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Catamarca, Argentina. Postgrado de Opinión Pública por FLACSO y diplomado de géneros periodísticos en La Salle, Cancún.

    Trabajó en medios de comunicación de Argentina y México y publicó los libros Voces que Vuelven y Tan Lejos y Otra Vez en Casa.

    Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún y Solidaridad. 

    Actualmente es director general de Grupo Pirámide.

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