
Allí en los pasillos de “zona neutral” se encontaron con los perredistas Jorge Aguilar Osorio, Carlos Montealbán, Emiliano Ramos y la diputada Ivannova Pool (cuyo apellido siempre hace temblar las nóminas: municipales o partidistas); los panistas, Eduardo Martínez Arcila, presidente de la Gran Comisión, Juan Carlos Pallares y la delegada de Movimiento Ciudadano, Ludivina Menchaca Castellanos, entre otros.
Las adoradoras de Arjona fueron a lo mismo que los líderes: a buscar lugares para la contienda electoral de 2018, cuyos espacios están peleadísimos en un alianza en cual, hay muchos suspirantes de tres partidos y pocas sillas. Entre bambalinas, escucharon las pitonisas que la panista Patricia Sánchez es la manzana de la discordia, averiguaron, dado que busca ser senadora a pesar de que ha sido acaso la más recalcitrante crítica del joaquinismo (propagó el asunto de los poblanos en la nómina) y cercana a las huestes felixistas.
Por ahora, la cuerda se tensa en las candidaturas que deberán ser competitivas ante el millonario despliegue del Partido Verde a cargo de Jorge Emilio González; y por otro lado, la operación política de Félix González Canto con sus delegados federales y alianzas con la prensa de antaño, ahora enquistada en el gobierno del cambio.
Justo a la hora de la foto, las Sacerdotisas se fueron al baño porque habían tomado demasiado café en las reuniones partidistas, así que como dice el clásico, “el que se mueve no sale en la foto”, las mujeres se quedaron fuera del Frente Ciudadano e intentarán reunir firmas para ir por la libre, de manera independiente. Así, el Oráculo Maya ha hablado.