
Hay que tener un estima demasiado alta: alterada y desfasada de la realidad para animarse a dar conferencias de prensa cada semana, al estilo de las Mañaneras de AMLO. Ayer, Diego Castañón, alcalde de Tulum, no calculó la exposición que esto supondría y pensó que no habría preguntas desde el área de prensa, acaso calculando que sería un paseo alfombrado y allanado por los contratos de publicidad.
Arde por todos lados
Sin embargo, mientras el municipio arde por la inseguridad: meses atrás fue ultimado a balazos el secretario de seguridad pública, arde por los permisos irregulares de construcción y arde por la falta de atención a problemas de fondo, un periodista le preguntó sobre los permisos irregulares para la construcción de un edificio en Bahía Solimam, donde recalan las tortugas.
El titular del área, Lorenzo Miranda Miranda, se vio sorprendido por el cuestionamiento y no supo contestar. Se limitó a tartamudear y decir que en Morena no hay corrupción y que todo se hará conforme a derecho, cuando un juez federal ya ordenó la demolición del edificio realizado con una licencia de construcción emitida por el mismo Miranda Miranda y el gobierno de Diego Castañón, sin contar con Manifestación de Impacto Ambiental (MIA).
Cabe recordar, que este funcionario de marras está vinculado a una carpeta de investigan por la causa del llamado “cártel del despojo”, con folio 8144/2022, que está en curso en el Ministerio Público de Quintana Roo. En ella, se acusa a un grupo de funcionarios de apropiarse de nada menos que de 180 hectáreas al pie de la carretera de Tulum, causa en la que también figuran Edgardo Alberto Díaz Aguilar, Antonio Miranda Miranda (despedido recientemente por irregularidades) y Rubén Raziel Ek Cruz, este último titular de catastro.
Mediante movimientos maratónicos, la propiedad de Cayetano Nieto Colin fue subdividida y puesta a nombre de otros propietarios con documentos falsificados.
Telón final
El alcalde, al ver el nerviosismo y desesperación de su funcionario (acaso el más impresentable), tomó el micrófono para dar por terminada la conferencia de prensa.
¿Continuarán las Mañaneras fallidas de Castañón? O fue como se dice: “debut y despedida”, tras los cuantiosos casos de corrupción y violencia extrema que están asolando al noveno municipio.
¿Se animará cada semana a contestar por el estado de las calles y la falta de drenaje y servicios?
No solo se trata el gobierno de acariciar perritos, diría un columnista de Grupo Pirámide.