
Cancún, Quintana Roo. El ajedrecista y político Issac Janix, quien fuera candidato independiente, vio que la jugada no iba por ahí y movió fichas.
Tuvo su momento de fama como opositor a la alcaldesa Mara Lezama desde el cabildo y luego pasó a aceptar la secretaría general, donde tuvo un paso más que oscuro en la represión del 9N.
Fue justamente en esa coyuntura cuando fue removido para dejar paso a Flor Cosío, quien ostenta el cargo desde entonces con aceptable trabajo.
La carrera de Janix siguió por Fuerza por México, donde fue inhabilitado por Violencia Política de Género, VPG, tras insultar en sus redes a la alcaldesa en funciones.
Lo novedoso ahora es que Janix está siendo promovido para ser candidato de Morena, sí, está leyendo bien, el mismo partido que le enderezó juicio por violento.
El asunto es que el amante del jaque mate, quiere no sólo ser candidato, sino mover fichas en el PT.
Para ello, ha hecho base con Hernán “Blindaje borgista” Villatoro, su esposa Lorena Martínez y la vieja estructura del PT, que no representa ni siquiera el 3 por ciento como partido.
Están los aliados —a ellos se les ha sumado Juan Pablo Aguilera—, impulsando candidaturas y buscando espacios, a espaldas de la dirigencia nacional, como lo venían haciendo.
Son las nuevas alianzas de Morena, inentendibles alianzas con un panorama electoral tan claro.