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Sargazo | ¿Como es el día a día de los trabajadores afectados por el alga marina? Una mirada a los cancunenses que viven del mar

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Se va la tarde desde la playa del Hotel Melody Maker, el martes 16 de julio de 2019. FOTO: AMM

 

Cancún, Quintana Roo.- Entre Playa Marlin y Playa Chac Mool hay tres kilómetros de arenales y varias cordilleras moderadas de sargazo la tarde del martes 16 de julio de 2019.

Cae la tarde sobre un grupo de afroamericanos de Lousiana que no se cansan de disfrutar los azules turquesa del Caribe mexicano. Michael Morgan asegura que aunque ha vacacionado en Jamaica y Bahamas prefiere Cancún porque es pacífico y económico. El sargazo que se ve a la orilla de la playa no le afecta porque asegura que se trata de un problema de toda la región, incluso en Florida hay manchones verdes similares, aunque reconoce que aquí los mexicanos, bien tempranito, dejan limpísima la playa en un trabajo que considera duro.

¿Volverá a Cancún? Sin duda, responde el huesped del Hotel Catalonia.

Sopla viento del noreste, se avivan las olas al filo de las cinco de la tarde. Aunque hay banderas rojas varios aventureros se adentran al mar arriesgando su vida. Los  bomberos de la estación que está al lado de la Plaza Kukulkán aseguran que están listos para rescatar a cualquiera que se vea en aprietos. Pronto un par de jóvenes se ven atrapados en un remolino y los guardavidas vestidos con playeras blancas y bermudas rojas se aprestan a ayudarlos. Uno de ellos, un oaxaqueño que aprendió a nadar en el Río de Nochixtlán, reconoce que la baja turística es notable con el alga marina que, a su juicio, es inofensiva y hasta inodora, quizás porque tiene el viento en contra.
Ahora, explica Luis, además de ser guardavidas tiene que acomodar camastros que no encuentran usuarios desde hace varios días. Pero asegura sonriente que “ahí la lleva”.

 

El altar a la Virgen de Guadalupe en la Central de Bomberos de Zona Hotelera bendice y protege a estos hombres y mujeres en su tarea de preservar la vida en todos los arenales de este rincón turístico. FOTO: AMM

 

Donde cada semana la música se desborda en conciertos singulares, en el Hotel Melody Maker, César Darío Mateo y Juan Zárate Abad se toman un merecido descanso contemplando el mar. Los paisanos de Salma Hayek porque los tres nacieron en Coatzacoalcos, Veracruz, aseguran que están dispuestos a formar parte de las cuadrillas sargaceras que ha implementado el Gobierno de Benito Juárez y donde participan 200 integrantes de la Unión de Tianguis y Comerciantes Ambulantes del Estado de Quintana Roo en el programa emergente “Todos contra el sargazo” concentrado en las playas públicas Ballenas, Marlín y Chac Mool. Es más, asegura Mateo, él ya está curtido en estas faenas porque durante seis meses, trabajando para la sede local del IPN, levantó sargazo en Playa Langosta junto con el director del equipo guinda Hiram Valdez Flores.

Jinetes de motos náuticas que se rentan en 70 dólares ven la fiesta de otra manera. Con trabajo rentan tres equipos por día este 2019 cuando el año pasado, por estas fechas, rentaban toda su flota de 12 caballos de acero. Aseguran que el sargazo se atora en las hélices y que luego se quedan varados en el mar, y que la nueva naturaleza invasora, al menos, no le hace ningún daño en su cuerpo porque, bromean, se tallan sus cuerpos con estos pastizales.

Sobre nuestras cabezas, lejos de nuestra mirada, la agencia espacial estadunidense de la NASA monitorea el verdor avance y ha localizado una mole del tamaño de Cozumel viajando de sur a norte por el Mar Caribe, al respecto la bióloga Beatriz Andrade asegura que la actual emergencia ambiental significa un reto científico para la comunidad académica de Quintana Roo porque, al ser flotante y adherente el sargazo está absorbiendo toxinas de diferentes fuentes por donde quiera que pasa, cerca de ríos que descargan festilizantes, plantas petroleras con derrames de hidrocarburos y aguas que cambian sus temperatura día con día con el descongelamiento de los casquetes polares.

Quien fuera directora del Planetario Ka’Yok’ y que ahora tiene una galería de café llamada Yaaxche, con grano orgánico de Oaxaca, en la Lombardo Toledano, tiene puesta sus esperanzas en la capacidad de filtración natural del mangle rojo, cuya capacidad de procesar elementos tóxicos se ha identificado durante años en diferentes investigaciones.

“No olvidemos que Cancún, como todos los ecosistemas costeros de la región y nuestra economía, son frágiles”, advierte. “Su comunidad flotante, relacionada con una sola fuente económica, el turismo, genera problemas tierra adentro, a donde no llegan los beneficios de tantos turistas que vienen año con año”.

 

Un merecido descanso se han dado los veracruzanos César Darío Mateo y Juan Zárate Abad, quienes no dudan en ayudar a recolectar el sargazo que amenaza con llegar a Cancún dentro de unos días. FOTO: AMM

 

Otro de los guardavidas cercanos a la Plaza Flamingo, la cual ha cerrado para ser demolida, alterando la economía de la zona, explica a una de las turistas provenientes de Estados Unidos que, ayudado de una vara busca nidos de tortugas que se teme tienen problemas de arribo con las cortinas de sargazo. Sin embargo, este hombre que tienen menos trabajo día con día ya encontró dos nidos y los señaliza para protegerlos mejor.

Turistas sudamericanos hospedados en el Hotel Royalton celebran el nacimiento de la Luna hacia las 7:28 de la noche. Los argentinos quieren nadar ignorando las banderas rojas, pero varios guardavidas les silban y les piden que se alejen de la corriente. Los cariocas, en cambio, prefieren caminar porque aseguran que en su país no tienen playas tan hermosas y tranquilas.
El sargazo no les importa. No han visto las cuadrillas que los levantan hacia las 5:30 am. Ellos seguirán volviendo porque les gusta el mar, que haya tantos guardavidas con sus
uniformes y torretas de observación

A casi 50 años del arribo de la humanidad a La Luna, el satélite que los mayas adoraron como la Diosa Itxel se yergue majestuoso y hace olvidar a todos que una enorme “isla de sargazo” flota en dirección hacia la capital económica de Quintana Roo.