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Opinión | El mejor regalo para esta Navidad | David Lara Catalán

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David Lara Catalán

 

 

Cada mañana, al manejar para ir al trabajo, enciendo la radio y cada canción que se escucha es un tema alusivo a la Navidad en distintos ritmos y diversos enfoques. Así ha sido durante las últimas semanas. Desde luego, entre más próxima está la Navidad, más se oye de ella, se habla de ella y, sobre todo, se espera de ella.

Tal vez no con mucha claridad pero bien se puede decir que una vasta mayoría espera de la Navidad algo agradable, cierta paz, regalos, la cena con la familia y los amigos, el reencuentro con aquellos a quienes no se les ha visto por mucho tiempo.

Las vacaciones tan largamente esperadas están a la vista y, al menos, por unos días nos olvidamos de nuestros problemas y nuestras incertidumbres. Esta es la magia de la Navidad, una magia que nos permite, aunque no seamos cristianos, pensar por un momento hacia dónde vamos, ilusionarnos al instante de diseñar un mejor futuro, dibujar una sonrisa en el rostro de los demás y en el propio. Y aunque sea de modo humilde, contar con un regalo de Navidad.

La magia de la Navidad

No estoy seguro si lo que voy a decir a continuación se deba a la nostalgia de los años o, tal vez, sea una idea constante que atraviesa mi imaginación desde tiempos remotos. Esta idea trata del modo de vivir la Navidad desde una perspectiva mágica; es decir, desde una perspectiva que tiene como base la capacidad de transformar aquello que vivimos como un sueño vago o aquello que somos o deseamos y que nos gustaría se volcará en una rotunda realidad.

Acepto que los seres humanos tenemos, por llamarla de esta manera, esa magia para transformar nuestras vidas, algunos podrán decir que esa magia se llama fuerza de voluntad. Ya sea magia o fuerza de voluntad o, por qué no llamarla, la magia de la fuerza de voluntad, es una cuestión esencial en la vida de cada ser humano, una magia que alguna veces nos negamos a reconocer como parte de nuestras vidas, otras veces más desperdiciada, a veces no entendida o valorada, una magia que, asimismo, bien encaminada puede detonar la miseria en prosperidad, el dolor en gozo, el sueño en rotunda realidad.

 Fuerza de la voluntad, sólo el inicio

No se trata, por lo demás, de una idea cómoda o barata. Es decir, casi como susurrar al oído de alguien “tu puedes transformar tu realidad, sólo siéntate y verás”. Desde luego que no. Aceptar que es posible transformar nuestra realidad requiere esfuerzos, disciplina, desvelos, cansancio, frustración, ofrecer un extra en nuestras actividades y proyectos. La magia de la fuerza de voluntad es sólo el inicio, es la plataforma desde la cual despegar aquello que hemos definido que queremos alcanzar en nuestras vidas, lo que venga después será producto del esfuerzo y el trabajo, la creatividad y la inteligencia de cada uno de nosotros.

“reconocer esa magia que vive dentro de nosotros  mismos”

 La magia interior

Esta temporada navideña parece propicia para regalar y regalarnos un poco de esta magia que está dentro de nosotros y que, a veces, por ignorancia o miedo o enojo, pena o frustración, vergüenza o dolor, no dejamos exteriorizar y sólo nos lleva a procrastinar. “Mañana será el gran día”. “El próximo año será fabuloso” son expresiones envueltas, la mayor de las ocasiones, en el sutil velo del auto-engaño.

Estoy convencido de que un buen regalo para esta temporada navideña sería permitirnos y permitir a los demás, reconocer esa magia que vive dentro de nosotros, identificar cuáles son aquellos sueños y aspiraciones que nos han acompañado codo a codo durante un tiempo y, en consecuencia, poner todas las herramientas posibles para la consecución de los mismos. Seguramente esta magia nos encaminará a una vida más saludable y próspera a cada uno de nosotros. ¡Feliz navidad¡

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David Lara Catalán es maestro en Gestión Pública Aplicada del ITESM y diplomado en Filosofía UIA.

Es autor de La Melancolía en Tiempos de la Modernidad (2001), Apuntes Desde la Lejanía y Corriendo que es Gerundio.

 

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