Inicio Columnas Naderías Totales |  Mimenza: del estrellato en la redes a la sentencia...

Naderías Totales |  Mimenza: del estrellato en la redes a la sentencia en un juzgado federal por agresor

Compartir

 

 

Por Luciano Núñez

 

Como la luna, las redes sociales han nacido con dos caras. Por un lado han venido a dar voz a sectores marginados, a revelar lo que antes se ocultaba y a poner un fiel en la balanza informativa.

Hasta hace no muchos años, los ciudadanos estábamos a merced de la influencia de lo que los medios tradicionales informaban. No había forma de disentimiento. Vino la Primavera Árabe y todo parecía haber cambiado con el uso del video y la foto directa en una especie de periodismo ciudadano, la fiebre del “real time” y la transmisión directa.

Poco a poco muchos periodistas migraron a estos espacios y también nacieron varias estrellas, muchas de las cuales se apagaron con la rapidez con que nacieron. Los llamados “Influencers” que, respaldados con likes, intentaron vender información con periodismo y comentarios como opinión. Desde luego que entre lo uno y lo otro hay una abismal diferencia.

Nace una estrella

En pocas semanas, durante 2017, apareció en Facebook Carlos Mimenza. Primero con información, promesas de juicios a todo el gabinete del gobierno estatal y luego con el escándalo de las Autodefensas; y así se encaramó en la cúspide de los “influencers” en Quintana Roo. Tenía miles de comentarios y likes. Su cóctel de información, proferir la palabra corrupto en cada párrafo y hacer de ello un circo no paró ahí. Miles de seguidores le dieron alas para intentar (nada menos) que ser candidato a la presidencia de la República. Pero el derrape fue tan abrupto como el ascenso. Por instigar a la violencia su cuenta en la “red de redes” fue cerrada.

Esto se dio a conocer por varios medios, entre ellos, el de Amir Ibrahim, emprendedor y director de un medio impreso. Mimenza no tardó en amenazarlo por vía de Whatsapp. “Contraté a toda la plantilla de Anonymous para devolverles el ataque que me hicieron, pero a ti te voy a dar trato especial para que veas lo que es amar a Dios en tierra de fariseos”, decía uno de los mensajes que ayer fue leído en un juzgado federal que lo declaró culpable de amenazar a un comunicador y atacar la libertad de expresión.

Fallo histórico

La batalla por la vía legal representa un paso por demás importante para el periodismo en Quintana Roo, y mucho más el haber logrado este fallo que tendrá sentencia hoy. Se trata de una señal inequívoca de que habrá castigo para quienes violenten los derechos de los comunicadores; en un estado de derecho en que la ley (con todo y un sistema judicial con graves fisuras) presenta herramientas para la defensa de los derechos básicos de los periodistas y el de la sociedad de ser informada.

La jueza Verónica Gutiérrez Fuentes determinó con base a las pruebas aportadas por la Fiscalía Especializada en Delitos contra la Libertad de Expresión (FEADLE), que la conducta de Mimenza afectó no sólo la libertad de expresión, sino que causó daño psicológico de la familia y del periodista.

Las luchas de Lydia Cacho, Pedro Canché y Amir Ibrahim, representan un camino posible para los comunicadores que, a diario, debemos informar en un entorno cada vez más violento, con más retos y nuevos desafíos. Más allá de las simpatías o no con estos comunicadores, sus victorias representan en el fondo algo muy importante para el “oficio más hermoso del mundo”, como decía García Márquez del periodismo.

******

(*) Es técnico en Periodismo y licenciado en Comunicación Social, con postgrado en Opinión Pública por FLACSO y diplomados en La Salle Cancún.

Trabajó en El Siglo de Tucumán, Argentina; agencia EFE México, Luces del Siglo y Periódico Quequi. Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún.

Co-Fundador de Revista Dos Puntos y director general de Grupo Pirámide.

Nadería anterior…

Naderías Totales | 100 días de Soledad: AMLO dejó anuncios y restó elementos federales a QROO

Dejar una respuesta