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Naderías Totales | Los ArgenMex y la visita de Fernández a AMLO

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Luciano Núñez

No he encontrado quien describa mejor el hecho de ser abrazado por otra tierra. Aquella gloria del tango, Enrique Santos Discépolo describió: “Si la Argentina es mi tierra, México es mi cielo”.

Mempo Giardinelli, periodista y escritor argentino que vivió vario años en México.

Lo recordó en una gran crónica el escritor Mempo Giardinelli en un texto de estudio: “Yo vine del Infierno”, incluida en un libro con las mejores crónicas del Sur. El texto habla de la búsqueda frenética de sus hijas en suelo mexicano después del terremoto, donde se encontró con la solidaridad a flor de piel ante la tragedia. Un pueblo que se ponía de pie a puro corazón.

Días atrás llegó el presidente electo de Argentina, Alberto Fernández, y se entrevistó con el mandatario de México, Andrés Manuel López Obrador, a quien describió con una frase de otro grande: Atahualpa Yupanqui: “un amigo es uno mismo con otro cuero”.  “Eso sentí con López Obrador”, comparó.

Gracias México

Fernández visitó a México como primer país México después de ser electo en el pasado proceso, acaso también dando un guiño a Brasil, que es el principal mercado argentino, ahora en manos de la derecha de Jair Bolsonaro que se ha mostrado hostil y desinteresado en la integración regional que alguna vez logró crecimiento en Sudamérica.

El kirchnerista (ex jefe de gabinete del presidente Néstor) recordó la importancia de México para Argentina. “Los argentinos tenemos una deuda de gratitud eterna con México. Los perseguidos por la Dictadura Militar vinieron acá y los mexicanos sólo los abrazaron. Gracias México”, trajo a la memoria para levantar aplausos en la UNAM, a la que destacó como modelo de Universidad para América Latina. “Muchos volvieron y otros se quedaron: son los argenmex. Todos debemos decirla algo a México. Gracias de Corazón”. No fueron pocos los catedráticos del Sur, Chile, Argentina y Uruguay que recalaron en tierra azteca para empezar de nuevo y, a su vez, enriquecer este país.

Universidad Pública

Lejos de la arrogancia y con suma humildad, el catedrático y escritor (de al menos seis libros), hizo hincapié en el valor a la universidad pública. “Sin ellas muchos argentinos y mexicanos no podrían llegar a ser lo que son. Nuestros países han priorizado la educación de sus pueblos. Abriendo las puertas de colegios e universidad para que todas puedan educarse y ascender socialmente”, describió.

Trajo de la memoria el Cordobazo, de 1918, cuando gracias a la lucha estudiantil quedó garantizada la libertad de cátedra y muchos derechos para lograr la autonomía universitaria. “Esa universidad permitió que los hijos de los trabajadores se conviertan en doctores. Fue el mecanismo de ascenso social”, recordó.

Mirar al sur

Cuando se refirió a México, dijo que es parte de la América del Norte, “y durante muchos años miró mucho al norte y menos al sur. Hasta que llegó AMLO”, lanzó para lograr nuevos aplausos.

Por su parte, AMLO ha dejado en claro que no será el que encabece una corriente contra Estados Unidos ni mucho menos. “Lo importante es apegarnos a nuestra política exterior que está definida en la Constitución”; dijo en conferencia mañanera, y también dejó en claro: “No podemos dar la espalda a Centroamérica, Sudamérica, a Nuestra América, pero al mismo tiempo tenemos una relación económica también de cooperación con Estados Unidos y Canadá, con América del Norte”.

Sacar del pozo a los postergados

El discurso de Fernández es similar al de AMLO: “construir para dar igualdad. Sacar del pozo de la pobreza los que están sumidos allí: los olvidados. Ese es el desafío que tenemos”; coincidió. “La lógica de desarrollo priorizó a los que menos tenían, y los más poderosos ganaron mucho, no les fue tan mal. Pero es como si le molestara que los pobres dejen de ser pobres”.

Chile, y el milagro caído

No dejó pasar por alto el conflicto de Chile sumido en protestas por las enormes brechas de desigualdad, “el milagro era que no reaccionan y un día reaccionaron. Pusieron sobre la mesa las inequidades ocultas y eran más de las que creíamos. Hay que dar derechos y posibilidad de progreso.  Las mejores sociedades son las más iguales. A todos nos preocupa la inseguridad. Las sociedades más desiguales son las que más promueven al crimen, porque no integran a los que están postergados. Y el crimen organizado sabe buscar allí sus soldados”.

Si algo dejó en claro, es que el modelo a seguir es Europa, es decir, regionalizarse. “Es construir economías regionales, abrazarse para los desafíos que el mundo nos impone”, analizó. Y adelantó que va a trabajar para unir, “y no estoy solo”.

En el cierre recordó que América Latina era una patria grande, con (José) San Martín, (Manuel) Belgrano, Bernardo (O’ Higgins, (José) Martí, (Simón) Bolívar. “Inexplicablemente alguien nos ha divido y ahí alguien se aprovechó de nosotros”. El tiempo dirá si hay integración o seguimos remando como islas. 

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(*) Es técnico en Periodismo y licenciado en Comunicación Social, con postgrado en Opinión Pública por FLACSO y diplomados en La Salle Cancún.

Trabajó en El Siglo de Tucumán, Argentina; agencia EFE México, Luces del Siglo y Periódico Quequi. Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún.

Co-Fundador de Revista Dos Puntos y director general de Grupo Pirámide.

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Poema de José Emilio Pacheco: Alta traición

No amo mi Patria.

Su fulgor abstracto

es inasible.

Pero (aunque suene mal)

daría la vida

por diez lugares suyos,

ciertas gentes,

puertos, bosques de pinos,

fortalezas,

una ciudad deshecha,

gris, monstruosa,

varias figuras de su historia,

Montañas

(y tres o cuatro ríos)

 

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