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Naderías Totales | Hernán Pastrana Pastrana, rara avis en la política: legado de honestidad y humildad

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Luciano Núñez

 

La muerte del ex alcalde de Othón P. Blanco –el pasado sábado-, Hernán Pastrana Pastrana, a los 79 años, conmocionó a los capitalinos y, principalmente, a los círculos políticos. ¿Por qué? Porque hombres que han pasado por la política y conservan un cúmulo de valores, son raras avis; no sólo en Quintana Roo, sino en el mundo. La muerte suele dar una pátina de indulgencia, es verdad, pero no cabe duda de que las buenas prácticas, las buenas obras, las buenas acciones desde donde se dirige el bien común, saben supervivir.

Como no conocí a Don Hernán, apelo a dos chetumaleños -de profundas raíces- que lo trataron asiduamente; uno es el columnita Javier Chávez; y el otro, el político Pedro Flota, que siempre desde la bandera contraria, el PRI, supo tratarlo y hoy, levanta la pluma para despedir a su digno adversario que gobernó dos veces la capital.

Honestidad en peligro de extinción

“Nos abandona un hombre noble, diestro político de la mejor escuela y padre de familia ejemplar y tan generoso como un niño que comparte su pan”, escribió Chávez del ex alcalde que gobernó Chetumal entre 1978 y 1981, “y retornó fugazmente a la silla, lidiando con un Ayuntamiento muy herido”, dice el comunicador sobre la última cruzada de Pastrana Pastrana. “Me quedo con su amistad de caballero andante, con esa honestidad en peligro de extinción en política, entusiasta y tan preocupado e indignado ante los males del servicio público donde el cinismo es pastizal”.

Juarista que pasó en la administración sin cargar con sospechas

Flota, por su parte, despidió al político diciendo: “Su vida larga y fructífera se tradujo en un vasto recorrido por la administración pública sin cargar nunca una sospecha, sin arriesgar su honorabilidad. Fue político profesional en el mejor sentido de la definición, fue padre y esposo responsable y, hoy, lo lloramos junto con su familia quienes lo conocimos y apreciamos…Su legado político y moral debe interpretarse en su indeclinable lucha por hacer del poder una herramienta de servicio para la comunidad, en ejercerlo sin confrontaciones y con humildad, en alejarse de los excesos y en vivir en la medianía juarista de la que era convencido seguidor”.

En este complejo mundo que nos toca vivir, referencias políticas como las anteriores son de difícil hallazgo. Gran parte de los políticos que nos presentan como candidatos los partidos, son  tránsfugas que saltan de un partido a otro, de oscuro pasado, de sospechosas y rápidas fortunas; políticos que pasan por una silla que los enriquece y se esfuman en la bruma de la historia.

Don Hernán no sólo supo permanecer; el diputado Héctor Ortega recuerda cómo Pastrana Pastrana iba a la X legislatura sólo a escucharlo para después compartir ideas en un café; así también lo recuerda Rivelino Valdivia, regidor de Bacalar, como un hombre combativo y visionario.

La muerte de este político nos confronta con la realidad de nuestros candidatos, sumidos en amplio desprestigio y con fojas tan oscuras como la noche. Desfilan sonrientes ahora buscando ser diputados. No cabe dudas de que necesitamos aire fresco en Quintana Roo, con un Morena, la esperanza de México, que pierde a una pieza importante y se queda tan huérfano, y además, vulnerado por el PRI, cuyo legado padecemos hoy.

Descanse en paz.

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(*) Es técnico en Periodismo y licenciado en Comunicación Social, con postgrado en Opinión Pública por FLACSO y diplomados en La Salle Cancún.

Trabajó en El Siglo de Tucumán, Argentina; agencia EFE México, Luces del Siglo y Periódico Quequi. Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún.

Co-Fundador de Revista Dos Puntos y director general de Grupo Pirámide.

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