Inicio Columna Naderías Totales | Debates: reflejo de lo que vivimos y el ring...

Naderías Totales | Debates: reflejo de lo que vivimos y el ring del “vale todo”

Compartir

Por Luciano Núñez

Han terminado los debates y, ¿qué han dejado?: Una estela de insultos, pocas ideas, la sensación de que falta elevar el nivel de discusión para sacar algo en limpio. Desde los Estados Unidos se han importado muchas buenas ideas para la construcción de una democracia más sólida. Otras mejor dejarlas fuera. Una de esas herramientas han sido los formatos de debates, pero también, la idea de que hay que hacer de ello todo un show, lograr los mejores efectos, los mejores movimientos corporales; pero no cabe duda que el modelo ha sido mal replicado para convertirse en un ring del “vale todo”.

Empezando por el debate presidencial, acaso el primero mostró -al menos- la defensa de macro-ideas de los candidatos, pero a lo largo de los dos últimos todo se fue degradando con una lastimosa pendiente hacia lo grotesco y hasta lo ridículo.

Ahora va la pregunta que importa: ¿mueven los debates los números? No. Al menos la bibliografía al respecto dice que el electorado ya tiene definido su voto y que los debaten no alcanzan a hacer que el fiel de la balanza se incline de una forma decisiva.

Kennedy y Nixon

Se pensó por muchos años que el más famoso debate entre Kennedy y Nixxon, en 1960, fue decisivo. Ciertamente, el primero lo ganó cómodamente Kennedy, pero Nixxon se recuperó y logró salir dignamente de ejercicio en los tres restantes. Pero el dato más importante es que en esos años era la radio el medio más influyente y en ese soporte, se decretó un empate.

Lo cierto es que los electores ya conocen previamente muchas de las ideas que allí se discuten, se enfrentan y se dan a conocer. Como el tema de las gasolinas, los programas de austeridad, la necesidad de buscar solución a la creciente violencia. También las ideas difíciles de creer; como poner paneles solares en cada casa para no pagar luz y otros disparates, tan irrealizables como la promesa del sexenio del empleo;  la amnistía a los delincuentes y la poca memoria de los candidatos que formaron parte del descalabro nacional.

Reflejo de la sociedad

¿Son acaso los debates el reflejo de la sociedad? Sería bueno pensar en ello. Puedo personalmente pensar que sí, pero me gustaría que no. El ejercicio parece haber sido solo buscar cartulinas para imprimir diatribas, denuncias y corruptelas; sacar los trapitos al sol del otro, hablando coloquialmente. ¿Eso es hacer política?

Es complejo pensar en que podemos tener un debate de altura cuando vemos el escenario diario, donde el sistema capitalista nos arrastra a pensar que vale más el efecto que la profundidad, el maquillaje que la idea y pisar al otro con tal de ganar.

Pero no por eso debemos dejar de pensar que se puede ganar la partida con ideas, con creatividad, con juego limpio. Porque no cabe duda que, así como nadie olvida al que gana con trampa, nadie gana completamente si no es a través de una idea sólida que se mantiene como una roca.

                                          ***

(*) Es life coach, técnico y licenciado en Comunicación Social, con postgrado en Opinión Pública por FLACSO y diplomados en La Salle Cancún. Trabajó en El Siglo de Tucumán, Argentina; agencia EFE México, Luces del Siglo y Periódico Quequi.

Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún.

Co-Fundador de Revista Dos Puntos y director general de Grupo Pirámide

 

Dejar una respuesta