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Naderías Totales | Coatíes, Tajamar y el Cancún perdido

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Todos estos ejemplares fueron envenenados. Foto: Armando Angulo.

 

Por Luciano Núñez

 

 

Pocos meses después de llegar a Cancún en 2006, una de las primeras notas urbanas que hice junto al fotógrafo Armando Angulo, fue la historia de Julieta Ramírez Reyes, una señora de 45 años en ese entonces alimentaba los coatíes (llamados tejones por los vecinos) en la esquina de Bonampack y avenida Reforma.

Les arrojaban tortillas y frutas y hasta les habían puesto nombre. Los animalitos respondían con la docilidad y ternura de una mascota. Hasta ese rincón los había orillado la devastación de Puerto Cancún, el millonario proyecto que se construía sobre humedales, ya terminado. La mujer durante la entrevista pedía el traslado de los animales y que sean tratados como la familia que eran.

Julieta Ramírez Reyes, en ese entonces de 45 años, alimentando a los coatíes.

Tres años después, la construcción exigió el traslado de la manada que, días después, fue envenenada antes de que esto ocurriera. Así, murieron casi 50 coatíes, una mortandad que consternó a todos pero jamás encontró responsables. La devastación fue muy rápida y violenta.

Tajamar, un triunfo ciudadano

Después de diferencias, nuevamente la presidente Mara Lezama y la activista Katerine Ender acuerdan reabrir Malecón Tajamar al acceso vehicular a partir del 23 de febrero.

Será por eso que el triunfo de Tajamar tiene tanto sabor a victoria; de las pocas victorias ciudadanas sobre el atropello irracional del desarrollo hotelero. Una ecuación por demás absurda teniendo en consideración que los turistas buscan la extraña belleza de esta tierra, su variedad, no sólo plazas comerciales y bloques de cemento. Será por eso que me ha resultado incómodo caminar por la plaza Puerto Cancún, atestada de mosquitos que consuman una frágil venganza sobre el daño ecológico.

Pérdida de humedales: más de 60 por ciento

Pareciera que, desde hace 40 años, las autoridades no han entendido el valor de rescatar lo poco que va quedando, de desarrollar con orden, con inteligencia, con sustentabilidad. El trabajo de investigacion Evaluación cuantitativa de la pérdida de humedales en México, de Rosario Landgrave y Patricia Moreno-Casasola, dice que México ha perdido el 62.1% de sus humedales.

Si la depredación de los recursos naturales ha sido el sello de la casa, no ha sido menor la escalada de violencia, algo irrefrenable: balaceras con muertes múltiples, ejecuciones en pleno centro, la espeluznante cifra de más de 500 ejecutados el año pasado; más de 130 en lo que va del año. ¿Qué quedará de Cancún en otros 40 años? ¿Acaso el recuerdo de lo que hubo?, ¿el recuerdo de la ciudad que prometió una nueva vida y prosperidad?

La eliminación de los coatíes fue acaso el símbolo de algo que pasa y pasa y pareciera nadie ve.

Te puede interesar la nota de la periodista Adriana Varillas sobre el envenenamiento masivo en 2009.

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(*) Es técnico en Periodismo y licenciado en Comunicación Social, con postgrado en Opinión Pública por FLACSO y diplomados en La Salle Cancún.

Trabajó en El Siglo de Tucumán, Argentina; agencia EFE México, Luces del Siglo y Periódico Quequi. Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún.

Co-Fundador de Revista Dos Puntos y director general de Grupo Pirámide.