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Naderías Totales | Charly, ¡cómo nos haces falta hoy!

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Por Luciano Núñez

 

Cada día que necesito entender más Cancún, si es que acaso hay una sola forma de entenderlo, acudo a Carlos Hurtado. Si bien Cancún está en sus playas, en sus hogares disfuncionales y marginados, en el lujo de la Zona Hotelera y en las pocas cantinas, lo está también en las páginas que ya varios escritores nos han dejado como un fresco de lo que transcurre en este Caribe Mexicano.

Me resulta difícil escribir de política hoy sin recordarlo. Durante la presentación de una nueva edición de Cancún Todo Incluido, en 2011, el escritor fallecido en 2015, me escribió en el único ejemplar que conservo, “espero que este trabajito te dé otra opinión más sobre el Cancún profundo”, esbozó con prolija letra.

Su trabajo, inmerecidamente olvidado, ha retratado el Cancún de la despiadada voracidad por las tierras del estado. A través de su siempre conflictuado personaje, Bernardo Amores, fue hilvanando los entresijos oscuros de la política que hoy siguen marcando el pulso cotidiano. En eso nada ha cambiado.

La obra de Charly es un batiscafo que bucea en las putrefactas aguas de la política quintanarroense. “Sí. Estoy muy molesto, desilusionado de ver a esta izquierda electoral, para diferenciarla del pensamiento de izquierda”, me decía pocos meses antes de que muriera.

Más allá de las valoraciones literarias, es innegable que Hurtado ha hecho un aporte importante a esta historia tan joven del Estado, que apenas es un cuarentón con demencia senil y achaques de octogenario.

Pero Cancún no es solo ese mundillo político, claro, Cancún también es la gente que llega a reinventarse, es gente honesta que todavía tiene ganas de construir un mejor entorno; es la gente que aquí se queda y que forma instituciones, que no deja solo al que viene a salir adelante. Por eso, el título es tan fuerte, porque está “todo incluido” en esta ciudad tan efervescente que crece a más de 6 por ciento anual.

Hoy recuerdo a Charly porque el cinismo de la política obliga siempre a mirar un poco atrás, a saber cómo se ha ido edificando este estado, un estado que tiene -en varios municipios- calles con nombres de sus depredadores; y lo triste, sin temor a equivocarme, ninguna con el nombre de su hasta ahora más logrado escritor. Y una ciudad que no recuerda a sus escritores –o que los ataca- no tiene un futuro luminoso. ¿Qué sería de Francia sin Roseau, sin Balzac, sin Houellebecq?; ¿qué sería Buenos Aires sin Borges o Chile sin Huidobro?

Lejos de toda comparación literaria, hemos profesado un cruento olvido a quienes, como Hurtado o Fernando Martí, han aportado a la memoria de nuestra ciudad y estado.

A Cancún Todo Incluido le siguió otra novela: Otra Vez Las Margaritas, sobre el amor que regresa y con toques autobiográficos. Se quedó el amigo de hablar pausado y barba rala, con otro trabajo en proceso y no tuvo vida para concluir. Sin embargo, sus historias ahí están para quienes no quieran cometer los mismos errores, para quienes quieran ver a ese Cancún Profundo que nos legó el escritor.

¡Cómo nos hace falta Charly hoy!, que estamos tan huérfanos de gente luminosa, de gente que ponga el amor en sus plantas, en el tallado de un pedazo de cuero y, sobre todo, en las palabras.

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(*) Es técnico en Periodismo y licenciado en Comunicación Social, con postgrado en Opinión Pública por FLACSO y diplomados en La Salle Cancún.

Trabajó en El Siglo de Tucumán, Argentina; agencia EFE México, Luces del Siglo y Periódico Quequi. Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún.

Co-Fundador de Revista Dos Puntos y director general de Grupo Pirámide.

 

Adenda: Comparto la última entrevista que logré hacerle a Carlos Hurtado, una tarde húmeda y calurosa en su terreno rumbo a Mérida, rodeado plantas, de pájaros y amor, como supo morir.

Texto publicado en Revista Dos Puntos en el año 2014.

MOLESTO Y DESILUSIONADO, ESCRIBE SOBRE LA TRAICIÓN

Texto: Luciano Núñez

Ha publicado las novelas Cancún Todo Incluido y Otra Vez Las Margaritas; ahora escribe sobre un sector de la “izquierda electoral” en Cancún, “que ha destruido cualquier oportunidad de cambio”, afirma.

Carlos Hurtado (foto Noticaribe)

Carlos Hurtado ha transformado sus obsesiones en criadero de pájaros, plantas y amores; pero principalmente, en libros: Cancún Todo Incluido, Otra Vez Las Margaritas y uno en proceso que hablará sobre la traición de sectores la “izquierda electoral” de Cancún, como él la denomina. Parsimonioso, afable, siempre de borde del buen humor, propone desarrollar la entrevista en su casa de campo desde hace más de 20 años: Bosques del Caribe, a poco menos de media hora de Cancún y rumbo a Mérida. Va con su inseparable esposa Claudia por los senderos de selva hasta que se abre un portón. El lugar –una casa bucólica ideal para un escritor- está inundado de palmeras que crecen, unas tiernas y pretenciosas; otras, buscando maduración y ganar terreno con sus raíces. Así van madurando las ideas en el alter ego de Hurtado: ese Hurtado que escribe rabiosamente cuando tiene la trama completa.

Originario de Guadalajara, Jalisco (nacido en 1955), durante su infancia el escritor se fue al  Distrito Federal y ahí pasó toda su juventud hasta los 27 años, cuando decidió venir a probar suerte en estas tierras caribeñas. “Tenía un momento de presión, la ciudad ya no me gustaba, me parecía insegura, no apropiada para mis hijos, la visión del paraíso este. Y había como del Dorado: el que venía para acá tenía éxito. Y supongo que en ese pensamiento me enganché”, dice mientras lanza humo de tabaco cubano.

-¿Cómo llegaste a la literatura?

-Supongo que mis hermanos mayores leían y de esa manera se me fue contagiando. Los libros de José Agustín, leía esas novelas cuando era muy joven. No sé. Sentí las ganas de hacer lo mismo, de hablar de ese mundo que era con el que yo me identificaba. Desde niño era muy dado a inventar historias, situaciones (pasa un avión y el ruido de las turbinas se mete en la charla en medio de la selva) Mis hermanos y yo hacíamos funciones de títeres, que eran un pedazo de tela con una carita de goma. Hacíamos funciones para otros niños, les vendíamos agua de limón y les cobrábamos, ahí se dio la línea de inventar historias. Los libros estaban en la casa.

-¿Cuál es tu proceso para escribir una novela?

– (Toma una cerveza, fuma con la intermitencia necesaria) No tengo un esquema. Llega la idea, comienzas a manejarla en la mente. Me pasa con muchas historias: dejas que te sigan, que te corran según la obsesión de los temas o algún personaje, y a partir de lo que van engrosando como las plantas: hay algunas que crecen flacas y lo que va tomando tronco lo vas trabajando. Cuando ya sé de qué se va a tratar y qué voy a decir comienzo a escribir.

-Cancún Todo Incluido (publicada en 2001 y reeditada en 2010) capta la esencia del Cancún. ¿Qué es Cancún para ti?

-Es algo muy especial. Es un privilegio de pocos. Así lo siento, así lo veo. Y tengo una cierta obsesión con Cancún en todo lo que escribo, porque lo vi crecer, lo vi desde el principio, supongo que tengo una visión más o menos clara de cómo se ha ido conformado esta sociedad. Yo oigo mucho eso de que no hay identidad, pero sí logro ver, aunque sea pequeñas cosas de orden cultural; tal vez no tengamos una manera de hablar o rasgos más definitivos. Cancún me interesa mucho porque uno fundó esto, hizo las primeras cosas que se hicieron en esta ciudad.

Hurtado es hijo de Enrique Hurtado Castellanos y Florencia Azuara, de los que tiene pocos recuerdos: ambos fallecieron cuando era niño. Por eso ha sido capital en su vida la influencia de sus hermanos Roberto, Alfonso, Enrique, Laura y Carmen. En ese hacer las primeras cosas el escritor desarrolló durante más de 10 años una columna en un periódico local: Crónicas Urbanas. Una mezcla entre ficción y noticias que plasmó en un libro bajo el mismo título e inspiró el formato que desplegó en su primera novela: una noticia detona un capítulo del libro que recibió elogios de Juan Villoro, como figura en la contraportada de la última edición de 2010.

Otra Vez Las Margaritas (2009) lo devolvió a los anaqueles bajo la edición de Unasletras, de Eugenia Montealban Colon, con una historia de amor con visos autobiográficos.

-Cuéntanos en nacimiento de esa novela…

– Nació cuando empecé a preguntarme sobre el amor, la relación de pareja, en un momento no de crisis fuerte, pero sí de problema con la pareja; empecé a leer libros sobre el amor, hasta biológicos, el tema me obsesionó porque soy un tipo un poco obsesivo. La fantasía de todo mundo cuando tienes cierta edad en los primeros amores, pensé en eso. Para mí fue una revelación saber que las relaciones amorosas van a contrapelo de las otras. La amistad se fortalece con el tiempo, se va haciendo más grande y el amor es al revés. Un golpe de entrada, el enamoramiento es un madrazo, un deslumbre y después se va gastando, va tomando otras dimensiones, otra forma muy distinta que es la atracción, proyecciones irreales.

-¿Cómo es ese amor primero?

-El amor es como las tarjetas que se gastan o no se gastan, tanto como las usas. En la medida que convives es el tiempo que vale para que se vaya acabando ese derroche de pasión. Algo muy animal. Generalmente dura tres años. La pregunta que me surgió es: qué pasa si, en medio de ese enamoramiento, algo externo rompe, los separa, ¿qué pasa?: no se alcanzó a gastar. Me pareció una buena historia. Luego, 30 o 40 años se vuelven a encontrar: ¿se pega eso?

-Yo creo que no…pero pasa.

-Es lo que tú crees, pero sí, pasa y fácilmente. Ahí entró eso del internet. El fulano encuentra al amor de la adolescencia en internet y empieza una cabalgata emocionante tremenda, hasta que no pueden soportar y tienen que verse. Claro que ya no tienes la misma dimensión de la vida cuando tienes 17 años a cuando tienes 50.

-¿Eso se combate o se acepta?

-¿Combatir?, ¿por qué?, todo lo que tiene que ver con la locura del amor no se debe combatir, se debe disfrutar.

-Existe un cliché: se piensa en la vida de escritor como una vida difícil. No es como, por ejemplo, la vida de un aviador…que tienen su situación económica resuelta. El escritor a veces está a un paso de los abismos.

-Yo no creo que sea mi caso. No creo que tenga conflictos al abismo ni cosas de esas. Pienso en muchas otras cosas, menos en dinero, ese sí ha sido un problema en mi vida. Es decir, no me despierta interés, de tal manera que estás jugando en un terreno contrario al que juega todo mundo en esta época. Sobre todo en ésta.

-¿A qué juega la gente?

-Al dinero. El dinero como sea. El dinero como fin, como religión, como un asunto que contamina todo.

-¿Qué es para ti el dinero?

– Sería un medio para tener satisfactores, pues. Es una concepción aceptable, pero aquí se ha vuelto en una carrera loca. La gente es capaz de aceptar cualquier cosa, incluso, contra sus principios si le remite una satisfacción económica. Yo he visto abuelitas que aceptan al nieto narco porque lleva el dinero.

-Estás preparando un libro…

-Sí. Estoy muy molesto, desilusionado de ver a esta izquierda electoral, para diferenciarla del pensamiento de izquierda, que ha demostrado tener mucho menos escrúpulos que otros, una izquierda ‘chambista’, piraña; son gente que ha venido a destruir cualquier oportunidad, pues, de cambiar las cosas. Me parece que este último trienio en Benito Juárez (2011-2013), estuvo formado por una camarilla de corruptos, abanderando la causa de la izquierda, que además entregaron, simplemente doblaron las manos, vendieron la posición de la izquierda para salvarse de sus corruptelas, para llevarse el botín. Eso es lo que yo creo que pasó. Estoy escribiendo sobre ello.

-Va a estar interesante.

-Tengo mucha información de primera mano. Tengo la película clara de qué lo que pasó exactamente: la visión de unos y de otros…un cúmulo de información que, al tenerla junta, me dio mucho coraje.

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DATOS

En 1989 recibió Mención Honorífica en el Certamen Internacional de Cuento, Juan Rulfo.

En 1996 publicó su libro Crónicas Urbanas, una selección de textos como columnista.

Fue director de Cultura y las Artes en el trienio 2008-2011 en el municipio de Benito Juárez

Como periodista fue editor de La Crónica de Cancún y actualmente es director del periódico digital www.publico.mx

 

FRASES

“Las relaciones amorosas van a contrapelo de las otras. La amistad se fortalece con el tiempo, se va haciendo más grande y el amor es al revés”.

“El amor es como las tarjetas que se gastan o no se gastan, tanto como las usas”.

“Todo lo que tiene que ver con la locura del amor no se debe combatir, se debe disfrutar

“La gente es capaz de aceptar cualquier cosa, incluso, contra sus principios si le remite una satisfacción económica. Yo he visto abuelitas que aceptan al nieto narco porque lleva el dinero”

“Este último trienio en Benito Juárez (2011-2013), estuvo formado por una camarilla de corruptos, abanderando la causa de la izquierda, que además entregaron, simplemente doblaron las manos, vendieron la posición de la izquierda para salvarse de sus corruptelas, para llevarse el botín”.

Un mensaje a un escritor: “Que escriba. No sé si soy quién para decir lo que debe hacer, sino escribir y corregir. No veo otra manera más que escribir.

 

 

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