Inicio Columna Especial nado con tiburones | Buceando entre los reyes de los mares

Especial nado con tiburones | Buceando entre los reyes de los mares

Compartir

 

Playa del Carmen, Q. Roo, a 31 de agosto de 2018.- Entre la calle 2 y la 4 los pescadores de esta localidad quintanarroense tiraban al mar un anzuelo con carnada y hacían concursos para ver quién sacaba al tiburón más grande.
Eran los años 70 y nadie se imaginaría que estas aguas se poblarían de centenares de turistas y los tiburones se alejarían de la costa para convertirse en una atracción turística que ahora contados pueden disfrutar, sea por el precio —se requieren unos 140 dólares para una inmersión submarina—, sea porque se necesita sobrado valor para ver a escasos metros al rey de los mares.
La vida de Jorge Loria se entrecruza y ramifica con la existencia del Tiburón Toro (Carcharhinus Leucas) bajo las olas que se mecen a orillas de Playa del Carmen. Tenía unos ocho años y se divertía, como tantos, con las competencias de los pescadores por sacar el escualo más grande. A los 10 años, de manera precoz, aprende a bucear y en 1995, tan pronto puede, celebra su mayoría de edad convirtiéndose en instructor certificado PADI en California.

Luego, funda su tienda de buceo, Phantom Divers, y decide convertir el avistamiento de tiburones toro en el principal filón de sus inmersiones tras años de paciente observación.
El primer buceo con tiburones fue en 1997 explica Loria desde su base de operaciones, una habitación que asemeja a una base espacial porque cuenta con aire acondicionado permanente, varios equipos de cómputo que monitorean, por igual, corrientes marinas y tiburones toros con sensores GPS, y su acervo de fotografías, videos, bibliografía sobre escualos y bitácoras de buceo. Aquí también es donde nació la asociación Saving Our Sharks destinada a frenar la pesca inmisericorde de tiburones.
Aquel primer buceo fue era algo muy rudimentario, reconoce este meridense a quienes sus amigos apodan “Chino”, y conforme fueron pasando los años el miedo inicial a los tiburones se convirtió en una admiración hacia ellos: “(Me fascina) Lo bonito que se mueven bajo el agua, son los reyes del mar, entonces poco a poco nos fuimos acercando más hacia ellos, y ellos, también al sentir que no teníamos miedo hacia ellos, también se fueron acercando más a nosotros y fuimos empezando a estudiar y descubrir los comportamientos, cómo se mueve un tiburón cuando está agresivo, cuándo se encuentra tranquilo, y así le ofrecíamos comida: poco a poco le arponeaba un pescado y se los dejaba. Después empecé a llevar un pescado para dárselos hasta llegar al día de hoy que ya de lo rudimentario pasó a lo profesional”.

Hacia otras latitudes, otros mares…

La curiosidad del Chino Loria por estos animales lo llevó a otras latitudes —Sudáfrica, Bahamas, Cuba y Costa Rica— para aprender lo bueno y lo malo del buceo con tiburones, y qué cosas se hacen bien con mucha seguridad y qué cosas pudiesen resultar en algún accidente.
Así fueron cambiando sus técnicas hasta el día de hoy, tras 21 años de experiencia y 13 de impartirse como modalidad de inmersión submarina en Playa del Carmen, para convertirlo en uno de los buceos más seguros que hay, siempre y cuando se sigan las reglas que los integrantes de Phantom Divers fueron creando a partir de los primeros buceos de experimentación.

El buceo con atracción, donde se ve cómo comen los tiburones, tiene un costo de 140 horas, mientras que el buceo de observación donde se les ve a los lejos vale 70 dólares. La temporada de buceo con tiburones toro es de noviembre a marzo. FOTO: Gerardo del Villar

Serenidad, serenidad y más serenidad
Las reglas de Phantom Divers para bucear con tiburones toro son: Número uno, usar trajes completos de tono oscuro sin colores contrastantes porque, a través de los años, se dieron cuenta que un carrete colgando o unas aletas amarillas, les puede llamar la atención a los escualos sobre todo cuando se está usando carnada.
Segundo, hay que bajar en grupo y estar en una formación de línea recta bajo el agua, sin moverse y sin acercarse mucho al buzo que está atrayendo a los tiburones. Tampoco hay que mover las manos porque los escualos pudiesen confundir, estando el ambiente con sangre y carnada, algún movimiento con el que se les está tratando de alimentar en ese momento.
Tercero, se debe de tener mucho cuidado con las cámaras porque pudiesen asemejar a un pez por el reflejo que hacen bajo el agua.
“Lo que pedimos son buzos experimentados, con certificación open water, con buen consumo de aire y buenas técnicas de compensación, que aguanten la vibra de estar frente a un tiburón”, explica Loria, “porque todos o la mayoría de la gente cree que los tiburones, como la película de Steven Spielberg, te van a atacar, lo cual no es nada cierto, pero como hemos sido influidos de esa manera aun cuando vienen con mucha curiosidad y con muchos ganas para vencer sus miedos al hacer este buceo con tiburones, la gente llega muy nerviosa, entonces necesitamos personas que tengan el temple de aguantar esos nervios, por lo menos cinco minutos, porque una vez que bajan y están ahí cara a cara con el tiburón se dan cuenta de que el tiburón no es como lo han pintado o descrito durante muchos años, pero esos cinco minutos son vitales para que aguanten y se den cuenta de la realidad”.
En los miles de buceos que han realizado, afirma orgulloso Loria, no ha habido ningún incidente o ataque de esos tiburones a los turistas y si han sido tres personas las que han desertado de la inmersión han sido muchos.
No cuenta en su estadística aquel que tiene mucho miedo y no puede bajar porque ese buceo no se puede contabilizar ya que el turista no se hundió en las aguas con tiburones.

¡Aguas! Los tiburones son animales costeros, entonces los bañistas deben de tomar ciertas precauciones porque todo el Caribe es zona de tiburones y, cuando el mar está picado o muy revuelto, hay escasa visibilidad para ellos y se guían con las ondas eléctricas que generan los pataleos de un turista despistado. La mordida del tiburón toro es de 400 kilos de presión, pero por fortuna jamás se ha presentado un incidente en Phantom Divers. En la imagen Jorge Loria con su traje de malla de acero inoxidable.

Déle de comer al tiburoncito
El tiburón toro es una especie oportunista que puede llegar a medir hasta 4 metros de longitud y pesar unos 350 kilos. Se alimenta de muchos tipos de animales acuáticos: peces, tortugas, mamíferos marinos y hasta de otros tiburones, según sea la ocasión o la suerte. Son criaturas muy nerviosas y muy robustas. Por tener un morro (nariz) muy grande se le llama tiburón toro. En esta especie, las hembras siempre son más grandes que los machos.
Todos los tiburones tienen una visión similar a la de nosotros, explica Chino Loria, entonces, a menos luz, menos visión. Cuando falta luz, los tiburones se guían más por sus sentidos que son la recepción de señales eléctricas, entonces “sienten” las emisiones eléctricas que despiden los movimientos, y el olfato. Por ello, a menor luz, hay mayor posibilidad de una equivocación o de un accidente cuando se bucea con tiburones toro.
Hay dos tipos de inmersión. El buceo con atracción, donde los turistas llegan a ver a los tiburones muy de cerca. Y el buceo de observación donde no hay carnada pero van al sitio donde los escualos se están atrayendo y éstos ya están acostumbrados a estar en ese lugar a 800 metros de distancia del litoral de Playa del Carmen. Entre 150 y 250 personas al día llegan hasta aquí y su visita se ha dividido en horarios para que haya un buceo para los de observación y para los de atracción. Los grupos son escoltados por dos guías y, cada seis turistas, va un guía más.
Cierto, ha habido algunos mordiscos y golpeteos hacia el buzo atractor que está manejando la carnada, pero estas personas llevan un traje especial, con malla de acero inoxidable encima, y una regla fundamental: Antes que nada debe haber seguridad para ellos mismos y para el resto de los buzos. Por eso debe saber evaluar el comportamiento de los tiburones antes de empezar la atracción.
El buzo atractor cuenta con muchísima experiencia. Tiene muy buenas habilidades bajo el agua y muy buen temple. Por supuesto que no ve a los tiburones como máquinas de matar y, además de tener la habilidad de poder evaluar el comportamiento de los tiburones, debe saber evaluar el comportamiento de los turistas para poder conducir el grupo seguro. Siempre va acompañado de un guardaespaldas porque tenemos una visión limitada y no puede ver si viene un tiburón por atrás.
Singular detalle: No llevan arpón. Sus únicas protecciones son la experiencia y la malla de acero
“Las mordidas que se han suscitado por equivocación, ya sea del tiburón o del atractor, no son de parte del tiburón ni tampoco es una mordida de ataque, es muy diferente porque cuando un tiburón va a atacar a un pez para comérselo, la mordida del tiburón toro es de 400 kilos de presión, es la más fuerte que hay, ellos lo que tratan es inmovilizar su presa, ya sea de la cabeza, de la cola o directamente a la columna vertebral para inmovilizarlo y después comérselo. Esa es una mordida con carácter destructivo…
“Cuando estamos haciendo la atracción, las mordidas son como cuando a un perrito le estás dando una galleta, vienen gentilmente y nada más reciben el bocado… Sin embargo, con escasa visibilidad o poco corriente pudiese ser que el alimentador no quite la mano suficientemente rápido o que el tiburón se llegase a confundir y entonces puede llegar a morder parte del traje del alimentador. Puede ser una mordida gentil, que no pasa a más porque tiene la protección, si no tuviese esa malla de acero pues sí habría un gran corte pues los dientes son super filosos”, explica este amante y defensor de los tiburones.

Saving Our Sharks ha realizado varios análisis de ADN que confirman la relación entre el Tiburón Toro de Playa del Carmen con otras poblaciones del Golfo de México. También se han realizado análisis isotópicos a muestras tomadas de los tiburones de Playa del Carmen con lo cual se han podido determinar su dieta al igual que sus zonas de alimentación. FOTO: Ramón Magaña

Dónde se aparean
Además de haber realizado un Manual de buenas prácticas para el buceo con tiburón, de haber conseguido que los 40 centros de buceo de Playa del Carmen canalicen a los interesados en bucear con tiburones a los prestadores de servicio Phantom Divers, Scuba Diver, Dive Mike y Dive Balam, Jorge Chino Loria fundó la asociación civil Saving Our Sharks para concientizar a la sociedad sobre la importancia de los tiburones, defenderlos de la pesca furtiva y realizar estudios científicos sobre su comportamiento.
Tras dos ataques de tiburones en Cancún, en 2010, con una despiadada pesca de escualos como consecuencia, se puso en la mira a los tiburones toro de Playa del Carmen por ser “alimentados” y “condicionados” por humanos.

Hembras en Playa del Carmen, machos en Cancún
Desde su base científica, el director de Saving Our Sharks explica un sistema de monitoreo con telemetría acústica que hay de tiburones en Playa del Carmen y Cancún. Por ello se sabe que todos los escualos que se han marcado en Playa del Carmen son hembras y todos los marcados en Cancún son machos. Los especímenes de Playa del Carmen no están viajando hacia Cancún sino hacia el sur de la entidad, más allá de Punta Herrero.

Más de 40 tiburones en la zona
“Los tiburones machos de Cancún están muy cerca de la costa, a unos 200 metros, mucho más cerca de lo que están aquí en Playa del Carmen, porque se pusieron unas escolleras que han cambiado un poco las corrientes y han creado un banco de peces de donde los tiburones se alimentan”, explica Loria. “Los tiburones ahí han estado toda la vida, no compartían el mismo espacio tiburones y turistas. Hay más de 40 tiburones en esa zona, según se ha visto por observaciones aéreas. Entonces no es que los tiburones estén comiendo turistas porque si no se comerían cinco o seis al día, lo que sucede es que cuando hay oleaje y hay escasa visibilidad, y a eso le aumentas a alguien chapoteando que emite señales eléctricas, el tiburón por curiosidad se va a acercar a ver o sentir qué es. Como no tiene manos lo que trata de identificar es con la boca. Los incidentes generalmente son una mordida, entonces muerden y, como no es su comida y sueltan. Un tiburón tiene la fuerza y el poder de devorarse a una persona, entonces al ver que no es su comida ahí paran, ahí los dejan, aquí ya depende de las autoridades y la velocidad de respuesta hacia la emergencia de que la persona se salve o no porque el problema es que mueren desangrados”.

Atracción de tiburones, pero lejos de bañistas
¿Qué pasó en Playa del Carmen? Antes los pescadores limpiaban la pesca del día y tiraban todos los desperdicios a la playa, eso atraía a los tiburones hacia la zona de nado y de bañistas. Ahora con el buceo con tiburones toro se ha ido recolectando lo que sobra de la pesca de los pescadores y se usa para la atracción de tiburones y, en lugar de hacerlo en la playa, se alejan a 800 metros para tener a los tiburones más lejos del área de bañistas.
También con el monitoreo que realizan están tratando de determinar las áreas de crianza de la especie porque la mayoría de los tiburones que están en Playa del Carmen en su totalidad son hembras y la mayoría están preñadas, y hay un período en que desaparecen, se van hacia el sur como tres semanas y después regresan ya más flacas, es decir que tienen a sus crías en el sur, pero no sabemos dónde ocurre eso por la falta de tecnología y de recursos, se lamenta este buzo con sobradas dudas científicas y una rotunda felicidad.
Gracias a las inmersiones con tiburones toros ahora los mismos pescadores de Playa del Carmen han empezado a recibir parte de la derrama que dejan los turistas aquí y se han dado cuenta que es mejor mantenerlos vivos que estarlos pescando.
Por el Chino Loria ahora saben que genera más dinero dejarlos vivos que pescarlos indiscriminadamente.

Arturo Mendoza Mociño (CDMX, 1970) es editor y periodista cultural independiente. Gusta de emociones extremas porque escala montañas, bucea y lee poesía.

Dejar una respuesta