Inicio Lugares Entrevista Exclusiva | “AMLO representa la posibilidad de recuperar la ética...

Entrevista Exclusiva | “AMLO representa la posibilidad de recuperar la ética en el servicio público” | Juan Ramón de la Fuente

Compartir

Arturo Mendoza Mociño

Cancún, Q.Roo, a 25 de agosto de 2018.- Buceando, libre y feliz, así terminó Juan Ramón de la Fuente su visita a Cancún donde presentó su libro La sociedad dolida (Grijalbo, 2018), un diagnóstico político sobre todas las enfermedades sociales que padece México.
El ex rector de la UNAM, quien fue postulado por Andrés Manuel López Obrador para representar a México en la ONU, fue con Alberto Friscione a recorrer los barcos hundidos de la región y, de nueva cuenta, reconoce el submarinista icónico de Cancún, quedó claro por qué De la Fuente es un buzo aventajado que está más allá de los buzos de rescate por sus habilidades.
Antes del remojón que tanto gusta a ambos, el médico psiquiatra nacido en 1951, previo a la presentación de su libro en la Unicaribe el pasado viernes 24 de agosto, reconoció que México está enfermo de corrupción, injusticia y una mala distribución de la riqueza.
“Pero también México tiene un potencial formidable para salir adelante”, admitió De la Fuente. “Lo acaba de demostrar el 1 de julio (con el triunfo de Andrés Manuel López Obrador) al demostrar que el país tiene una voluntad férrea de llevar los cambios por la vía pacífica e institucional y, me parece, que había que poner en la balanza los aspectos saludables que son más que los aspectos que, sin ser menores, representan un problema”.
Males mexicanos
En La sociedad dolida, el catedrático detalla por qué en México hay una sociedad furiosa, por qué hay tantos cuerpos enfermos —de obesidad, Zika y violencia colectiva—, cómo habrá de superarse el dolor y la muerte que provocaron Ayotzinapa y el México convulso del narcotráfico y, como expuso en el Planetario Kayok, el jueves 23 de agosto, qué se debe hacer con las drogas y los jóvenes.
Como ocurre en todos los foros en los que participa el Premio Nacional de Ciencias y Artes de 2006, las nutridas concurrencias, pasó en Kayok, ocurrió en la Unicaribe, son la norma, así como las reflexiones sobre temas álgidos de nuestro tiempo.

México demuestra que es una país que tiene una democracia que funciona

Para él, la señal que manda México a América Latina con la llegada al poder de la izquierda no se circunscribe sólo al continente sino al mundo entero porque México demuestra que es una país que tiene una democracia que funciona, en donde el voto se emite de manera libre y de manera pacífica, en donde la gente sale a votar masivamente y que, en esta ocasión, decidió que había que hacer un cambio y el candidato que mejor representaba esa posibilidad en la opinión de la mayoría de los electores fue Andrés Manuel López Obrador.
“Esa es la señal que se manda”, responde sonriente y ataviado con una guayabera aperlada como níveas son las instalaciones de la Unicaribe que lo acoge en su mayor auditorio y prosigue con su entusiasmo: “En México funciona la democracia, afortunadamente, porque funcionaron las instituciones, funcionó la ciudadanía, y los resultados nos están permitiendo una transición pacífica y armoniosa, mucho mejor que una transición violenta o cruenta”.
La civilidad de México y el desarrollo ciudadano mostrados en las pasadas elecciones se deben, insiste, fundamentalmente a los ciudadanos.
“Se debe a usted, a mí y a todos los votamos libremente el 1 de julio. El cambio lo hicimos nosotros y las instituciones, afortunadamente, nos permitieron expresarnos y cuantificaron nuestra expresión, de manera puntual y exigente. ¡Qué bueno! Pero no perdamos de vista que el cambio en este país lo operamos las ciudadanas y los ciudadanos. No es de alguien en particular, es de todos”.

En la Unicaribe Juan Ramón de la Fuente fue recibido por Ana Priscila Sosa, Rectora de esa institución, y compartió escenario con Ana Isabel Vásquez Jiménez, Secretaria de Educación de Quintana Roo. Jaime González Medoza, Rector de la Universidad Tecnológica de la Rivera Maya, también fue uno de los moderadores de la presentación del libro “La sociedad dolida” FOTO: Gabriela Cruz Camacho

Ética en la función pública
De la Fuente se sincera y confiesa que la virtud que más admira de Andrés Manuel López Obrador es lo que él lo que representa en este momento para México: la posibilidad de recuperar la ética en el servicio público.
Que buena falta nos hace, admite: “Si eso se recupera a todos los niveles habrá hecho ya un gran servicio, esa creo que es la clave (ahora) recuperar la ética en la función pública”.
Desde los años 80, De la Fuente comenzó a trabajar en el sistema de Naciones Unidas, así que bien conoce cómo operan la Organización Mundial de la Salud, la Unesco, Onusida y la Universidad de las Naciones Unidas, así que desde entonces está acostumbrado y preparado para realizar análisis como se encuentran en diferentes momentos en su libro.
Para él las crisis económicas y políticas que enfrentan el venezolano Nicolás Maduro, un gobierno de izquierda, y el del argentino Maurico Macri, un gobierno de derecha, tienen la siguiente explicación:
“Las democracias (latinoamericanas) están afrontando graves problemas. El modelo democrático en cierta forma en algunas sociedades está un poco agotado y hay expresiones ciudadanas que al no encontrar cabida en las instituciones democráticas empiezan a generar presiones externas que colapsan los sistemas.
“No es el caso de México, es por eso que ha llamado poderosamente la atención el resultado de la elección, no nada más en América Latina sino en todo el mundo. El mundo entero ha volteado a mirar a México a raíz del triunfo de Andrés Manuel López Obrador, a preguntarse quién es este señor, qué pasó en México que era un país que tenía algunos pronósticos en contra y que de repente, contra todos esos pronósticos, resurge a través de un proceso democrático de una manera sorprendente y ejemplar”.

Tanto en su conferencia sobre las drogas, como en la presentación de su libro “La sociedad dolida”, el futuro representante de México ante la ONU contó con auditorios de concurrida asistencia en el Planetario Kayok y la Unicaribe. FOTO KAYOK: Laura Rojo Farber/FOTO UNICARIBE: Gabriela Cruz Camacho

Las obligaciones del cambio
“Ahora tenemos que ser cuidadosos para que esas expectativas que se generan (con Andrés Manuel López Obrador) no nos desborden. Y que podamos realmente estar a la altura de las circunstancias”, reflexiona De la Fuente. “Pero no nada más (es responsabilidad) del próximo gobierno sino que la propia ciudadanía tiene ahora que comprometerse para darle seguimiento a esos programas que nos van a llevar a un nuevo orden de cosas”.
Queríamos un cambio se pregunta este prolífico autor que ahora cifra su bibliografía en unos 23 títulos y responde: “Ya logramos la primera parte que fue el cambio electoral, ahora tenemos que dar el segundo gran paso que es lograr que los programas que se establezcan y que se echen a andar, operen y que funcionen y que funcionen bien, ese es el reto ahora, yo así lo veo, quienes piensen que el asunto ya se resolvió porque ganó Andrés Manuel López Obrador no le han entendido al país ni a la trama compleja que significa este triunfo.
Ahora el reto es mayúsculo: Que los programas que va a establecer el nuevo gobierno funcionen y que funcionen bien, que convenzan a la gente, que tengan credibilidad, que tengan resultados, que tengan transparencia, que tengan eficiencia.
“No está fácil pero no lo veo imposible”, dice esperanzado este doctor que ha psicoanalizado a Donald Trump.

Los 50 ejemplares que se llevaron a la presentación “La sociedad dolida” se agotaron la tarde del viernes 24 y Víctor Alcérreca, director del Consejo Quintanarroense de Ciencia y Tecnología, fue uno de los afortunados en conseguir que su libro fuera autografiado por el autor. FOTO: Gabriela Cruz Camacho

Perfil psicológico de Trump
El presidente de Estados Unidos es un tipo seguro de sí mismo, decidido, que no se angustia fácilmente, ambicioso, directo, agresivo. Es difícil de intimidar y ya ha demostrado ser un dolor de cabeza no sólo para los demócratas sino para el clima político mundial. Él representa a esa sociedad del espectáculo, en la mejor tradición a la que se refiere Guy Debord: ahí donde todo es representación. El entusiasmo que es capaz de suscitar Trump conecta bien con sectores que son, por naturaleza, manipulables, o sea, con un nivel de escolaridad limitado, dogmáticos, excluyentes y con frecuencia, también intolerantes, sostiene Juan Ramón de la Fuente en el pasaje “La psicología de Donald Trump”.
Además: “Él no se concibe a sí mismo como político y no va a actuar como tal. Al menos no en los términos convencionales de una democracia. Una vez alcanzado el poder, su narcisismo lo hace ser autócrata, casi por definición. No le interesa gobernar para todos porque le basta con gobernar para los suyos. Los demás no le importan, son perdedores. Gobierna desde la polaridad porque quiere mantener la polaridad. De hecho, desde ahí, sin concesiones, ha iniciado ya su campaña presidencial para dentro de cuatro años. La ley lo permite y esa escenografía le resulta familiar, la disfruta. Anímicamente lo reconfortan los aplausos de los suyos, el elogio de sus amigos y colaboradores y, por supuesto, también el beneplácito de quienes le temen”.

Daño neuronal antes de los 18 años
A las 20:47 horas del jueves 23 de agosto, un grupo de estudiantes se puso en pie y salió del auditorio del Planetario Kayok donde Juan Ramón de la Fuente dictó la conferencia “Las drogas, un problema de salud pública”.
“Adiós, muchachos, gracias por venir”, los despidió divertido el ponente, quien en esa noche dio revelaciones contundentes sobre el futuro de México: si la niñez nacional sigue bebiendo alcohol a la temprana edad de 10 años, más riesgo tienen de escalar a drogas más duras y más adictivas como la heroína porque, advirtió, ahora niños y jóvenes se enfrentan a un escenario más complicado: hay más oferta de drogas y más variedad de productos cuyos estados psicoactivos se desconocen. También empiezan sus coqueteos con todo tipo de estimulantes a tempranas edades.
Y es contundente: “La guerra contra las drogas es absurda porque no podemos declararle la guerra a un enemigo al que no le podemos ganar, pero hay opciones para sortear el problema: primero dejarlo de ver como un problema de justicia y tratarlo como un problema de salud pública, en segundo lugar hay que romper el silencio y hablar con la mayor información posible con los padres, los maestros y los jóvenes y los niños”.
Si los jóvenes llegan a los 18 años sin beber, menos riesgos tienen, según las encuestas nacionales de adicciones, de consumir drogas más potentes, así el riesgo estadístico se desploma, comentó De la Fuente esta sugerencia que también dio a conocer a los presidentes Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, pero como él mismo admitió:
“No sé si no me expliqué bien o no me entendieron”, arrancando las carcajadas del auditorio antes de una revelación que inquietó a varios de los asistentes: “Jóvenes y niños deben saberlo: antes de los 18 años el sistema nervioso está en madurez y el consumo de cualquier droga, legal, alcohol y tabaco, e ilegal, todas las penalizadas, puede afectarlo de por vida porque se afecta la membrada de mielina que protege a las neuronas”.
Esas alteraciones neurocognitivas llevaron al adolescente de 14 años Amauri Pardo Montesinos y a su hemanita Txai, de apenas 8 años de edad, a preguntarle al conferencista qué pueden hacer para ayudar a sus amigos que ya están consumiendo drogas, a lo que Juan Ramón de la Fuente respondió dándoles consejos y su correo personal para mantener contacto con ellos y ayudarlos en todas las dudas que tengan.
Lo hizo en público, ante un auditorio de más de 300 personas, y después cuando conversó con ellos al final de la conferencia y los felicitó por sus ganas de ayudar a los demás. Así se relaciona con sus contemporáneos, sin importar la edad que tengan, un buzo llamado Juan Ramón de la Fuente.

******

Arturo Mendoza Mociño (CDMX, 1970) es editor y periodista cultural independiente. Gusta de emociones extremas porque escala montañas, bucea y lee poesía.

Dejar una respuesta