Inicio Noticias El “efecto boomerang” de los taxistas: Uber podría estar en todo el...

El “efecto boomerang” de los taxistas: Uber podría estar en todo el Estado

Compartir

Por Luciano Núñez

Lo que parecía ayer una batalla ganada por los taxistas de Quintana Roo, que lograron que el Tribunal Electoral de Quintana Roo regrese al Instituto Electoral la iniciativa de llevar a consulta pública el caso de Uber en el próximo proceso electoral, podría tener un efecto contrario al buscado por los conductores del sindicato: un “efecto boomerang”.

El efecto boomerang es utilizado para hablar de las causas y sus efectos: ya se sabe que arma utilizada por los australianos, dependiendo de cómo se arroje, puede regresar al lugar de partida y; peor aún, si el ejecutante está distraído, le puede pegar.

La iniciativa de considerar a la ciudadanía para elegir si Uber entra a brindar servicios ha sido promovida por el propio gobernador del Estado, Carlos Joaquín González. Fue un tema que no pudo llegar a buen puerto en el Congreso del Estado, un tema que generó violencia, muertes y un sinnúmero de multas y enfrentamientos de todo tipo con dirigentes convertidos en grupos de choque, de amenazas y de fuerzas.

Estrategia

La estrategia legal que utilizaron los taxistas, después de ver que había una salida para que la plataforma digital se quede en el Estado, así como funciona en muchos países y es una opción frente al monopolio taxista, fue anular la consulta popular que propuso el mandatario como salida democrática a un asunto espinoso.

Pero lo cierto es que ahora, que el Tribunal revisó la queja y les dio la razón, con la salvedad de que la consulta debía considerar a todo el estado; ahí está el punto clave: ¿hay materialmente tiempo de revisar las condiciones y emitir un nuevo acuerdo? Desde afuera se ve complejo, pero todo dependerá de las voluntades políticas de un asunto que demanda, sobre todo, el ciudadano del norte del estado y sus visitantes.

Es decir, hubo un efecto contrario al que buscaba el sindicato. Y volviendo a la pregunta: ¿hay tiempo para hacerlo? Un sector del gobierno dice que sí, que el partido no se acaba hasta que se acaba. Benito Juárez representa casi el 50 por ciento de electorado y, organizativamente, representa únicamente más dinero.

Si sigue en pie la consulta ciudadana, el beneficio de la multinacional sería mayor que al inicial: podría poner la plataforma en todo en Estado. Si el estado tiene la voluntad de poner la democracia por encima como valor, el costo económico será mínimo en comparación con el beneficio de seguir siendo rehenes de un sindicato monopólico y violento que arrojó el boomerang sin saber dónde iba a regresar.

Dejar una respuesta